Terminó la despedida de uno de los músicos que más historia hizo en el Uruguay, Ruben Rada, en el Palacio Legislativo en un velatorio popular que seguirá marcado por sus tambores de candome, mezclado con la nostalgia por la pérdida de un personaje histórico.
Uruguay despidió a Ruben Rada: culminó su velorio en el Palacio Legislativo
El mítico músico uruguayo falleció este miércoles de una neumonía bilateral y su público lo despidió entre tambores y lágrimas.
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Falleció Ruben Rada a sus 83 años, tras haber estado internado un mes por neumonía
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La despedida de Ruben Rada será en el Palacio Legislativo con un velatorio abierto al público
Los restos de Ruben Rada están siendo velados en el Palacio Legislativo.
La despedida de El Negro Rada comenzó este miércoles por la noche, luego de la noticia de su fallecimiento, cuando sus seguidores conquistaron las calles de Montevideo —específicamente en los barrios de Palermo y Sur— con candombe, en un homenaje que terminó este jueves por la madrugada.
El gobierno también declaró duelo oficial y sus restos fueron velados en el Palacio Legislativo, en el Salón de los Pasos Perdidos, hasta las nueve de la noche. La despedida del músico estuvo abierta al público, tal y como pidieron sus familiares, en el marco de un adiós multitudinario.
Duelo oficial
Tanto el presidente de la República, Yamandú Orsi, como la vicepresidenta, Carolina Cosse, se hicieron presentes en el Palacio Legislativo donde le dieron sus condolencias a la familia del músico. El mandatario destacó más temprano en rueda de prensa la cercanía que el músico mantuvo con la sociedad a lo largo de su carrera y consideró que las principales muestras de reconocimiento surgirán de la propia población.
"El homenaje se lo va a hacer la gente", afirmó Yamandú Orsi al referirse a las expresiones populares tras el fallecimiento de Ruben Rada. El mandatario puso el foco tanto en la dimensión artística de Rada como en el vínculo que construyó con el público durante décadas, una combinación que, a su entender, explica el reconocimiento que comenzó a multiplicarse tras conocerse la noticia de su muerte.
Una intensa actividad artística hasta sus últimos días
El fallecimiento de Rada ocurrió apenas semanas después de haber celebrado sus 83 años y cuando atravesaba un período de intensa actividad artística. El músico trabajaba en un disco junto al grupo argentino Los Auténticos Decadentes y tenía varios proyectos previstos para los próximos meses.
También había anunciado dos conciertos junto al músico brasileño Chico César en Buenos Aires y preparaba un homenaje a Tótem, con dos funciones previstas para octubre en el Auditorio Nacional del Sodre. Esos conciertos iban a significar además un reencuentro con el bajista Daniel "Lobito" Lagarde y el baterista Santiago Almeijenda, los otros dos integrantes originales vivos de la histórica banda.
Su última aparición pública había ocurrido el sábado 25 de julio, cuando asistió a un festival al aire libre para ver a la cantante argentina Abril Olivera. Allí permaneció entre el público y presenció también la interpretación de “Días de esos”, de Tótem, a cargo de su hijo Matías Rada.
Cómo se vivieron las últimas horas del velatorio
Sobre el cierre de la jornada, la fila para despedir a Rada se mantuvo activa hasta último momento con seguidores que llegaron desde distintos puntos del país y también desde Argentina para dejar flores, cartas y objetos junto al féretro. En las afueras del Palacio Legislativo, lejos de la fila de quienes esperaban su turno para el saludo final, se armó una despedida paralela: música y baile ininterrumpidos con la consigna de acompañar al artista tal como él mismo había pedido en sus canciones.
La familia del músico confirmó que el sepelio se realizará este viernes 28 de agosto. El cortejo partirá a las 11:00 desde la esquina de Isla de Flores y Santiago de Chile, en Barrio Sur, el mismo barrio donde nació el candombe montevideano, con destino al Cementerio del Norte, donde finalmente descansarán los restos de Rada.
Un adiós atravesado por la música y por figuras de todo el Río de la Plata
Durante la tarde, además de cientos de seguidores, pasaron por el Salón de los Pasos Perdidos dirigentes políticos de distintos partidos y artistas de Uruguay, Argentina y Brasil. Entre quienes llegaron desde Argentina estuvieron Natalia Oreiro, Ricardo Mollo, León Gieco y Dante Spinetta, que participaron del homenaje junto a integrantes de la familia Rada y otros músicos. La escena terminó coincidiendo con aquello que el propio artista había cantado durante años: que quería ser despedido sin llantos y con una plena.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando comenzó a sonar "Muriendo de plena" y buena parte de los presentes empezó a cantar y bailar. Oreiro, Mollo, Gieco y Spinetta se sumaron al homenaje, junto con los hijos del músico.
El reconocimiento de la dirigencia política
La despedida también reunió a dirigentes políticos de todo el espectro. El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira; el presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado; y el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, estuvieron en el velatorio para homenajear al músico.
Delgado definió a Rada como "un símbolo del Uruguay" y contó que su música formaba parte de sus propias listas de reproducción durante los viajes políticos. "Fue mucho más que un cantante; fue un artista en toda su integridad y hoy venimos en nombre propio y en nombre del Partido Nacional a homenajearlo y a saludar a su familia", afirmó.
Ojeda, por su parte, sostuvo que Rada fue para el país "un emblema mucho más allá de la música" y afirmó que se trató de una de las figuras más emblemáticas del arte uruguayo. "Rada es el Uruguay", resumió el dirigente colorado, quien destacó además que el artista había logrado atravesar varias generaciones y que su legado continuaría a través de sus hijos y de otros músicos.
También asistió el expresidente de la República, Julio María Sanguinetti, acompañado por Ojeda y el exsenador colorado Tabaré Viera. Sanguinetti lo definió como "un grande de la música popular", un "renovador" y un artista profundamente identificado con los sentimientos y las emociones de los uruguayos.
Pero el expresidente utilizó una comparación particularmente fuerte para explicar la dimensión que Rada había adquirido dentro de la cultura nacional. "El negro Rada es, de algún modo, un Artigas para mucha gente", afirmó Sanguinetti, al compararlo también con la figura de Obdulio Varela, otro de los grandes símbolos populares del país. Sanguinetti también destacó el modo en que Rada reivindicó su identidad afrodescendiente y dijo: "Él simbolizaba una cosa muy importante, la negritud de la que hablaba Pedro Figari y de la que él mismo hablaba. La exaltación de esa condición de ser negro como virtud y como condición".
La familia habló de un hombre que quiso vivir hasta el final
Durante la despedida también habló Lucila Rada, una de las hijas del músico, quien puso el foco en una dimensión más íntima de la figura de su padre. "Luchó como un gladiador hasta el último día porque es el tipo al que más le gustaba vivir del mundo", dijo Lucila al referirse a las últimas semanas de su vida. También agradeció la presencia de quienes se acercaron al Palacio Legislativo: "Siento que tenemos una familia más grande ahora, que es todo un país".
Lucila recordó además a su padre como una persona divertida, generosa y respetuosa de la libertad de sus hijos. "Era divertido, era generoso, nos dejaba libres, siempre fuimos libres", señaló, y destacó la enorme influencia que tuvo como padre y como abuelo.
Los músicos lo despidieron como a un maestro
Entre los artistas uruguayos que participaron de la despedida estuvo el músico, Jorge Nasser, quien había trabajado y grabado junto a Rada y recordó que lo conoció hacía alrededor de 45 años y destacó su capacidad para llegar a públicos de diferentes generaciones. "Siempre fue un héroe", afirmó Nasser al recordar una de sus últimas experiencias musicales junto a Rada y también lo definió como una persona "muy graciosa", de "carisma lindo" y "generosa".
El propio Nasser contó una anécdota de una grabación reciente en la que le pidió a Rada que recuperara un registro vocal agudo de sus primeros años. El músico comenzó a practicar hasta conseguirlo nuevamente, algo que Nasser utilizó para describir su capacidad de mantenerse activo y creativo hasta el final.
La despedida tuvo además un capítulo especial en Buenos Aires. Mientras el velatorio comenzaba en Montevideo, Ricardo Mollo homenajeó a Rada durante un recital de Divididos en el Teatro de Flores. Con la guitarra en la mano interpretó un fragmento de "Blumana" y luego le dedicó unas palabras: "Negrito querido, te vamos a extrañar mucho. Gracias. Has dejado tanta música que va a ser difícil no sentir tu presencia todo el tiempo".
Fito Páez compartió fotografías junto a Rada y escribió: "La familia Rada es la familia Páez. Hoy se nos fue el gran caudillo del amor y la música. De la risa, el swing y la alegría. Dios!, como lo voy a extrañar".
Charly García, uno de los músicos argentinos más vinculados personalmente con Rada, publicó en sus historias de Instagram una fotografía de ambos, acompañada por "Dedos", una canción de la etapa de Rada en Tótem. También hubo mensajes de artistas de distintas generaciones, entre ellos Nicki Nicole, Trueno, Valeria Lynch, David Lebón, Coti, Nito Mestre, Iván Noble y Los Auténticos Decadentes. La reacción mostró hasta qué punto la influencia de Rada había atravesado generaciones y estilos musicales muy diferentes.
Daniela Mercury: "El Negro, el Rey de Uruguay"
Desde Brasil también llegó una de las despedidas más sentidas. Daniela Mercury publicó un extenso mensaje dedicado a Rada y lo definió como "el Negro, el Rey de Uruguay, el Rey de nuestro corazón".
La artista brasileña lo describió además como "uno de los músicos más importantes del mundo" y destacó especialmente su vínculo con el candombe y su influencia sobre otros músicos. "Rada, no era el momento, no lo esperábamos. Qué tristeza tan enorme; ya te extraño profundamente", escribió. El mensaje también recordó la cercanía personal entre ambos y terminó con un saludo dirigido a Patricia, la esposa de Rada, y a sus hijos.
"Mi País", la canción que quedó como despedida
Entre las canciones que acompañaron la jornada hubo una que terminó funcionando como una especie de himno espontáneo: "Mi País". Los uruguayos que llegaron al Palacio Legislativo la cantaron y la mencionaron repetidamente. El propio Rada había dicho tiempo atrás que esa era la canción que quería dejarle a Uruguay.
Ese vínculo entre canción, identidad y despedida también apareció en las palabras de Orsi durante el velatorio. El presidente dijo que Rada dejó "una señal de comunión a través del arte". También lo definió como un artista "completo y alegre" y destacó un rasgo que consideró particularmente uruguayo: su capacidad para llevar humor y alegría a todos los públicos.
El mandatario volvió sobre esa idea al elegir las canciones con las que prefería recordarlo y destacó especialmente aquella que el músico había dedicado al país. Así, el último adiós terminó reuniendo en un mismo lugar a familiares, músicos, dirigentes políticos y cientos de personas anónimas, mientras las canciones de Rada se convertían en el lenguaje común de una despedida que atravesó generaciones y fronteras.



