24 de noviembre 2023 - 08:57

Charlas de quincho en Uruguay

El TLC con China vuelve a ser una opción en el horizonte del gobierno, mientras el sector inmobiliario se ve presionado por un atraso cambiario que repercute en caídas de más del 50% de la rentabilidad.

El presidente uruguayo Luis Lacalle Pou y su par de China, Xi Jinping.

El presidente uruguayo Luis Lacalle Pou y su par de China, Xi Jinping.

Foto: @Cao_Li_CHN

Ya transcurrían las últimas horas de la tarde cuando el arquitecto, a paso acelerado, salía de sus oficinas de Carrasco para una reunión de puesta a punto de algunos de sus principales proyectos. Están en Montevideo y en el Este, y no son chicos. El profesional fue y es protagonista de alguna de las principales inversiones inmobiliarias que se han desarrollado en Uruguay y al verlo allí a disposición, al periodista se le iluminó la cara.

El arquitecto reconoció ese gesto y lo devolvió con simpatía, destinando algunos minutos para un breve intercambio. Y luego de esperables preguntas sin respuesta sobre el futuro de Argentina, y alguna otra cuestión anecdótica, emergió el comentario desde la preocupación. “El dólar nos está matando”, dijo cambiando el tono.

Y no es el único empresario vinculado a la construcción que lo expresa: buena parte de los proyectos que están en desarrollo o ya culminando estimaban un dólar bastante más alto al cerrar este año 2023 de lo que realmente está ocurriendo. Algunos tenían en sus planillas de cálculo 45 pesos o incluso algo más. Para los proyectos con alto apalancamiento, este es un tema especialmente sensible. Los fondos aplicados se invierten en dólares, y ahora esos dólares rinden bastante menos pesos de lo previsto. “Si esto sigue así será difícil mantener el ritmo de inversión”, agregó.

La caída del dólar en términos reales le ha recortado la rentabilidad a muchos proyectos inmobiliarios, algunos aspiraban a rentas de más del 10% anual, y no están llegando al 5%. Y los que preveían rentas más modestas están hoy peleando el margen. Sin ser un escenario de crisis ni mucho menos, la preocupación por los elevados costos locales es cada vez más generalizada.

El asunto no es menor, especialmente si se considera que la inversión inmobiliaria es la que ha estado sosteniendo la actividad en la construcción, compensando la culminación de las obras de UPM y conexas. Y no es lo único que preocupa en este plano: un empresario vinculado a la energía -que ha desarrollado proyectos de gran dimensión en nuestro país- comentó en una reunión reservada que “el oligopolio de la construcción” implica cerca de 30% más de costo, cuando se compara con otros países. “Tal vez sea el costo de la paz social que pretende tener Uruguay”, agregó con cierta resignación. El comentario sorprendió a alguno de los presentes, aunque no hubo quien le replicara.

Alto nivel con China

“Es la primera vez que visito China, y es impactante”. El empresario uruguayo, que integró la delegación que acompañó al presidente Luis Lacalle Pou comentaba su experiencia y los resultados de la visita. “Era emocionante ver Beijing embanderado con las banderas de China y Uruguay en las avenidas; el Presidente fue recibido como Jefe de Estado, el mayor reconocimiento de Estado que hacen los chinos”, agregó.

China y Uruguay acordaron avanzar en su relación bilateral, pasando a una Alianza Estratégica Integral. Esto incluye coordinación y relación más profunda en asuntos amplios, como seguridad, justicia, cooperación científica y tecnológica. “China sufrió mucho con el proceso de salida de la pandemia y la economía no pasa por su mejor momento, pero se proyecta que para 2024 retomará vigor”, comentaba otro empresario con más experiencia y viajes al país asiático.

Lacalle Pou planteará a sus socios del Mercosur que se invite a Xi Jinping a la próxima cumbre, que será el 7 de diciembre en Río de Janeiro. Ambos presidentes hablaron de seguir avanzando en un posible TLC, pero Uruguay integra el Mercosur y no puede actuar solo. En el gobierno uruguayo ven más cerca un TLC con China luego de la victoria de Javier Milei: “hay más fundamentos para pensar en una flexibilización”, comentó un diplomático con experiencia de gobierno, en éste y en otros.

El efecto Milei también tuvo eco en Uruguay, aunque aún no es clara la agenda de medidas que tomará el próximo presidente argentino. Algunos inversores uruguayos, con inclinación al riesgo -y dinero para arriesgar-, hicieron una ganancia interesante con acciones argentinas en el arranque de la semana. Pero son movimientos cortos en una cancha más grande, en la que aún no se sabe cómo se jugará el partido. “Hay que esperar”, decía -controlando la ansiedad- un empresario argentino que optó por venir a residir a Uruguay en los últimos años. “No serán cambios de un día para el otro y los próximos meses serán difíciles”, agregó, mientras hablaba desde el este.

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