Las importaciones de carne vacuna por parte de China vienen cayendo en los últimos meses y, en setiembre, se redujeron un 33%, mientras su mercado da algunas señales de recuperación, ¿cómo impactó en Uruguay y qué podría esperarse al cierre del año?
El gigante asiático importó un 33,3% menos de carne vacuna en setiembre que en agosto, mientras que fue el segundo destino del producto uruguayo.
China redujo sus importaciones de carne y enciende una alarma en Uruguay.
Las importaciones de carne vacuna por parte de China vienen cayendo en los últimos meses y, en setiembre, se redujeron un 33%, mientras su mercado da algunas señales de recuperación, ¿cómo impactó en Uruguay y qué podría esperarse al cierre del año?
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como principal socio económico del país y uno de los destinos fundamentales para la carne uruguaya, el presente del mercado chino es de suma relevancia para la producción y las exportaciones locales. Por eso, que el gigante asiático —todavía muy lejos de los niveles de demanda que tuvo entre 2022 y 2023— haya reducido nuevamente sus importaciones de carne, enciende algunas luces amarillas.
Es que en setiembre, China importó 140.000 toneladas de carne vacuna, un total de 70.000 toneladas menos (-33,3%) que las registradas en agosto, según los datos de la Administración General de Aduanas de China (GACC), publicados por Optimize Integration Group (OIG). En términos de valor, las compras totalizaron los 915,6 millones de dólares, mientras que el acumulado anual alcanzó los 12.845,9 millones de dólares —un crecimiento interanual del 15,7%.
El retroceso se dio también en la comparación interanual: respecto de setiembre de 2025, el volumen mensual cayó un 54,6%, una fuerte baja que se suma a la de agosto, de un 18,9%. El valor importado, en tanto, se redujo en un 46,4%.
Lo cierto es que el comportamiento de las importaciones china de carne vacuna se produjo en un contexto de contracción general de las compras de carne, considerando que el volumen total diminuyó en 30.000 toneladas respecto de agosto, una caída desestacionalizada del 6,7%. Asimismo, las compras totales de setiembre bajar un 23,1% en volumen y un 30,3% en valor, en la comparación interanual.
En el acumulado anual, respecto del 2025, el voumen ya había alcanzado una caída del 5,2%, que en setiembre se profundizó hasta el 7,2%.
Esto ocurrió a la par que se dieron algunas señales de recuperación de su economía —cuyo desempeño se vio lastrado por un menor dinamismo del mercado local, razón que llevó a concentrar los esfuerzos políticos en la reactivación del consumo interno antes que en el comercio exterior—, con una fuerte suba de las acciones de los principales bancos de China, que permitieron pensar en una mayor estabilidad financiera que podría convertirse en más actividad económica y, asimismo, en un sostén para una demanda más sólida de alimentos e insumos agropecuarios al continente sudamericano.
Si bien los datos de las importaciones de China son generales, en Uruguay también hubo un impacto directo. De hecho, según el último Informe de Comercio Exterior de Uruguay XXI, las exportaciones locales de carne vacuna hacia el gigante asiático cayeron un 3% interanual, con colocaciones por 73 millones de dólares, equivalentes al 31% del total comercializado de este producto clave de la canasta exportadora.
Esto hizo que el país quedara como segundo destino, por detrás de Estados Unidos —con un crecimiento interanual del 9%—; aunque, si se considera el total de exportaciones hacia China, fue el principal socio comercial durante setiembre, con una mejora del 2% en relación con el mismo mes del 2025.
Sobre este escenario, habrá que ver si las mejores señales de la economía china se consolidan y repercuten en la demanda de carne vacuna, sobre todo la uruguaya; en un momento en que, además, el gobierno de Xi Jinping comenzó a aplicar las salvaguardas sobre este producto, con altos aranceles extracuota que afectan a algunos de los principales competidores para Uruguay en el mercado internacional.