El gobierno todavía mantiene sobre la mesa la posibilidad de ceder a Brasil parte de su cuota excedente de exportaciones de carne a China sin aranceles adicionales, y otros países suman interés en la estrategia comercial; aunque la decisión final, a mano del gigante asiático, sería no autorizar dicha maniobra.
China le bajaría el pulgar a la gestión para ceder parte del excedente de la cuota de carne a Brasil
El mecanismo se inscribe en "una lógica de intercambio" posible con el país vecino y Australia, aunque el gigante asiático no autorizaría la maniobra.
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El gobierno mantiene la posibilidad de ceder el excedente de cuota cárnica, pero China tiene la última palabra.
Uruguay quedó ventajosamente posicionado en el esquema arancelario extracuota que China impuso como salvaguarda a las colocaciones de carne, con un contingente anual de hasta 330.000 toneladas sin variaciones tributarias para vender al gigante asiático. Considerando que el país se encuentra lejos del récord absoluto de exportaciones, que fue de 350.000 toneladas, el margen de comercio es amplio, sobre todo en relación con competidores principales como Brasil y Australia, que ya alcanzaron los topes establecidos y, ahora, deben pagar un adicional del 55% para ingresar sus productos cárnicas al marcado chino.
En ese sentido, el canciller Mario Lubetkin confirmó que el país prevé utilizar unas 200.000 toneladas de su cuota, por lo que quedarían 130.000 disponibles. Sobre ese total vacante de uso es que gira la reciente polémica comercial con los principales socios uruguayos: el gobierno autorizó ceder al menos una parte de ese excedente a Brasil —algo que no fue bien visto a ojos de la gestión de Xi Jinping y que fue cuestionado por analistas—, y ahora Australia y otros países también consultaron por la posibilidad de acceder a parte de ese volumen.
La cuota es de China, pero la flexibilidad es uruguaya
De todos modos, y según explicó Lubetkin en rueda de prensa, la definición sobre el uso de la cuota no está en manos locales: "La cuota no es de Uruguay, la cuota es de China”, apuntó, en relación a que serán las autoridades del gigante asiático quienes decidan la habilitación o no del mecanismo en cuestión.
Más allá de esto, aclaró que ninguna de las alternativas implica la resignación de oportunidades comerciales futuras con el principal socio uruguayo, sino que la discusión se vincula únicamente al excedente circunstancial de este año; y que “la puerta está abiertísima” a continuar aumentando las ventas de carne a China en lo que queda del año, haciendo el mayor uso posible de la cuota habilitada.
Asimismo, se refirió específicamente a las conversaciones con Brasil y los demás países, y aseguró que "somos flexibles a condición de que se acuerden de nosotros en otras negociaciones que estamos continuando con ellos". "Esto es un juego de ida y vuelta", afirmó, e insistió en que este tipo de acuerdos se inscriben dentro de una lógica de intercambio entre países.
Si bien la posibilidad sigue en pie, y como aclaró el canciller, la decisión final será de China. Según Reuters, el escenario no sería positivo, y el gigante asiático comenzaría a cobrar el arancel extracouta del 55% sobre los envíos de carne brasileña desde este jueves. Al respecto, la agencia internacional no habría accedido a permitir el uso por parte de Brasil del excedente uruguayo este año, y tampoco el que viene.

