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31 de mayo 2026 - 11:32

¿Cómo le fue al bono sostenible de Uruguay en el cumplimiento de metas climáticas?

El último informe del Ministerio de Economía mostró que el país quedó a dos puntos porcentuales de alcanzar la meta de reducción de emisiones para 2025.

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¿Cómo le fue al bono sostenible en el cumplimiento de metas climáticas?

El país quedó a solo dos puntos porcentuales de alcanzar una de las principales metas ambientales comprometidas en el Bono Indexado a Indicadores de Cambio Climático (Biicc), un instrumento que vincula el costo de la deuda soberana con el desempeño del país en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y conservación de los bosques nativos.

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El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó el cuarto informe anual sobre el cumplimiento de los objetivos asociados al Biicc, emitido por Uruguay en 2022 y con vencimiento en octubre de 2034. El reporte muestra que durante 2024 el país logró una reducción del 48% en la intensidad de las emisiones brutas de gases de efecto invernadero por unidad de Producto Interno Bruto (PIB) real respecto a los niveles registrados en 1990, quedando a apenas dos puntos porcentuales de la meta establecida para 2025, que exige alcanzar una reducción mínima del 50%.

Bono de Carbono Desempeño 2024

El bono global en dólares, lanzado en 2022 y con vencimiento en 2034, que fue premiado en 2024 como Operación Soberana ESG del año, cuenta con dos indicadores de desempeño (KPI), uno ligado a la reducción en el total de emisiones brutas de dióxido de carbono por unidad de PBI real (KPI-1) y otro relacionado al mantenimiento del área de bosques nativos (KPI-2).

Cumplimiento y desafíos de las metas ambientales

Según el informe, la mejora resgistrada en 2024 respondió a una combinación de factores ya que, por un lado, las emisiones brutas absolutas de gases de efecto invernadero se redujeron 0,9% respecto al año anterior; mientras que el PIB real registró un crecimiento de 3,3%, lo que contribuyó a mejorar el indicador de intensidad de emisiones. El avance representó una mejora de dos puntos porcentuales en comparación con 2023.

Entre los elementos que explican esta evolución se destaca el desempeño del sector energético. La recuperación de la generación hidroeléctrica tras la sequía registrada en años anteriores permitió que el 99% de la electricidad producida en Uruguay durante 2024 proviniera de fuentes renovables. Como consecuencia, las emisiones asociadas a la generación eléctrica se redujeron en un 85% respecto al año previo. Además, se verificó una disminución en las emisiones vinculadas al uso de fertilizantes nitrogenados en el agro, impulsado por una reducción en el contenido de nitrógeno de los productos importados.

Sin embargo, el informe da cuenta de varios desafíos aun por atender. En este sentido, el transporte terrestre incrementó sus emisiones en un 6% debido al mayor consumo de combustibles fósiles, mientras que las emisiones de la industria manufacturera y la construcción aumentaron un 20%. Estos sectores continúan siendo áreas clave para profundizar las políticas de descarbonización de la economía.

Preservación de los bosques nativos

El segundo indicador que integra el bono está relacionado con la preservación de los bosques nativos. La meta fijada consiste en mantener al menos el 100% del área de bosque nativo respecto a la línea de base de 2012. De acuerdo con la última medición, el país cumple con el objetivo e incluso registra una expansión de la superficie protegida gracias a procesos de regeneración natural y políticas de conservación.

El diseño del bono establece un mecanismo mediante el cual la tasa de interés se ajusta en función de los resultados ambientales. En 2027 se realizará la evaluación definitiva de las metas fijadas para 2025. Cada objetivo incumplido o sobrecumplido implicará una variación de 15 puntos básicos en la tasa de interés. Si Uruguay supera ambos objetivos, la tasa del bono se reducirá en 30 puntos básicos hasta su vencimiento. En cambio, si incumple las dos metas, el costo de financiamiento aumentará en la misma magnitud.

El Biicc tiene actualmente un monto en circulación de 2.200 millones de dólares, resultado de la emisión inicial por 1.500 millones de dólares realizada en octubre de 2022 y de una reapertura por 700 millones de dólares concretada en noviembre de 2023. Con el objetivo de reducción de emisiones prácticamente al alcance y la meta forestal ya cumplida, el país se aproxima a una evaluación clave que podría traducirse en un menor costo de endeudamiento.

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