28 de julio 2026 - 18:09

¿Cómo quedarían los precios de los combustibles para agosto?

El informe técnico de la Ursea sugiere un fuerte ajuste en el gasoil, aunque el gobierno podrá convalidar, moderar o mantener los precios vigentes.

La fuerte diferencia entre gasoil y naftas surge del cálculo técnico de la Ursea, aunque el precio definitivo lo fijará el Poder Ejecutivo.

La fuerte diferencia entre gasoil y naftas surge del cálculo técnico de la Ursea, aunque el precio definitivo lo fijará el Poder Ejecutivo.

La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) publicó este martes su informe mensual de Precios de Paridad de Importación (PPI) y de Precio de Venta al Público de referencia (PVP) para el período que va del 1° al 31 de agosto y sostiene que las naftas quedarían prácticamente clavadas en los valores actuales, pero el gasoil marcaría una suba de referencia cercana al 13%.

Según el cálculo de Ursea, el PVP de referencia para agosto ubicaría a la nafta Súper 95 en 88,93 pesos por litro, a la Premium 97 en 91,67 pesos y al Gasoil 50-S en 66,19 pesos . Comparado con los precios vigentes desde julio, 88,67 pesos para la Súper 95, 91,19 pesos para la Premium 97 y 58,68 pesos para el Gasoil 50-S, la variación de referencia arroja subas de apenas $0,26 (+0,29%) en la Súper 95 y 0,48 pesos (+0,53%) en la Premium 97, contra un salto de 7,51 pesos (+12,79%) en el gasoil.

Es importante remarcar, como lo hace la propia Ursea, que este número todavía no es el precio que va a regir en agosto, ya que es un cálculo de referencia, uno de los insumos que se usan para definir el precio final, cuya potestad exclusiva sigue en manos del Poder Ejecutivo. La brecha entre lo que arroja la fórmula técnica y lo que finalmente resuelve el gobierno viene siendo, en los últimos meses, uno de los puntos más seguidos por el mercado.

Cómo se arma la cuenta: del PPI al surtidor

El PPI es un cálculo técnico que estima cuánto costarían los combustibles si, en lugar de producirlos ANCAP, los trajera ya terminados un importador hipotético. Para el período del 26 de junio al 25 de julio, ese PPI, sin tasas ni impuestos, se ubicó en $37,04 para la Súper 95, 37,58 pesos para la Premium 97 y 39,85 pesos para el Gasoil 50-S.

El PPI, aclara Ursea, no alcanza por sí solo para proyectar cómo se va a mover el precio en el surtidor, porque solo contempla los costos hasta la etapa de distribución primaria. Por eso el organismo arma un segundo número, el PVP de referencia, que sí busca aproximarse al precio final: toma el PPI como base y le suma un factor de ajuste definido por decreto, de 1,20 para los tres combustibles en este informe, los márgenes de distribución y las tasas e impuestos correspondientes.

En los tres casos, el peso de la carga tributaria es determinante en el resultado final. Para la Súper 95, sobre un PVP de referencia de 88,93 pesos, las tasas e impuestos explican 37,59 pesos; para la Premium 97, 39,80 pess de 91,67 pesos; y para el Gasoil 50-S, 15,10 pesos de 66,19 pesos. Es decir que, en las naftas, los impuestos representan más del 40% del precio final, mientras que en el gasoil el peso relativo de la carga tributaria es sensiblemente menor.

Por qué el gasoil es el que más se mueve

El PPI del Gasoil 50-S (39,85 pesos) ya venía siendo más alto que el de las naftas antes de sumar el resto de los componentes, pero el salto real se termina de explicar por los márgenes de distribución y, sobre todo, por la comparación contra una base de partida más baja: el precio vigente de julio para el gasoil (58,68 pesos) quedó relativamente rezagado frente al de las naftas en los últimos meses, lo que amplifica en términos porcentuales cualquier ajuste que se traslade en agosto.

De confirmarse estos valores como precio final, llenar un tanque de 50 litros pasaría de costar aproximadamente 4.434 pesos a 4.447 pesos con nafta Súper 95 (una diferencia menor), y de 2.934 pesos a 3.310 pesos con Gasoil 50-S, un incremento de casi 376 pesos por tanque que sí impactaría de lleno en el costo de transporte y en toda la cadena logística que opera con gasoil.

Conviene remarcar nuevamente que se trata de un valor de referencia y no de una confirmación oficial: el Poder Ejecutivo puede convalidar ese número, aplicar un ajuste distinto, o directamente sostener los precios vigentes, tal como ya hizo en meses anteriores dentro de este mismo esquema de excepcionalidad.

Un mecanismo de excepción que ya lleva varios meses

El informe de Ursea no surge de la metodología ordinaria de fijación de precios, sino de un régimen excepcional. El Poder Ejecutivo dispuso la excepcionalidad al amparo del artículo 5 del Decreto 130/025, motivado en la volatilidad inusual de los mercados internacionales, lo que habilita a Ursea a publicar este cálculo de referencia mensual en lugar del esquema bimensual que rige en condiciones normales.

Ese mecanismo de excepción viene de arrastre desde fines de febrero, cuando el estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán disparó los precios internacionales del petróleo y llevó al Gobierno a pasar de una fijación bimensual a una mensual, con el argumento de "manejar con responsabilidad los efectos de la volatilidad" del mercado internacional. Bajo ese esquema, julio había cerrado con una baja generalizada, 5% en la Súper 95, 5% en el Gasoil 50-S y 7,6% en el supergás envasado, en un contexto de relativa distensión internacional.

La definición final del precio que regirá desde el 1° de agosto queda ahora en manos del Poder Ejecutivo, que deberá resolver si convalida el número que arroja la fórmula técnica o si opta, como hizo en ocasiones anteriores, por amortiguar el traslado a precios utilizando el margen de maniobra que le da el propio decreto de excepcionalidad.

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