La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) ratificó este lunes la declaración de conflicto y anunció una batería de medidas gremiales tras el anuncio de 25 despidos en dos empresas que realizan la reposición de productos de Conaprole en las góndolas de grandes centros comerciales de Montevideo.
El sindicato denunció "represión sindical" y "precarización laboral", declaró al plenario en sesión permanente y no descartó extender las medidas hasta afectar tareas directas de la cooperativa, incluida la recepción de leche.
Entre las acciones resueltas, la FTIL confirmó paros de dos horas por turno durante esta semana, con corte de horas extras en las 24 horas anteriores y posteriores a cada medida. El sindicato también anunció medidas "sorpresivas", con enlentecimiento del tránsito y una campaña de información y comunicación dirigida a la población.
Según la resolución, de no destrabarse el conflicto, los gremios podrán sumar medidas adicionales como trabajo a reglamento, nuevos cortes de horas extras e incluso afectar directamente tareas y producción de Conaprole, entre ellas la recepción de leche, la medida más sensible, por el riesgo de pérdida de materia prima que ya se vivió en conflictos anteriores de la cooperativa.
La versión de Conaprole
El conflicto había escalado apenas días antes, cuando Conaprole emitió un comunicado en el que defendió el cambio de proveedores de reposición como una decisión "comercial legítima y legal" enmarcada en licitaciones que la cooperativa realiza "permanentemente" para ser competitiva. Según ese documento, la empresa venía conversando con sus proveedores desde marzo por el vencimiento próximo de los contratos, y el 21 de mayo notificó por telegrama la rescisión de los acuerdos con dos de ellos por "baja competitividad", con un plazo de cuatro meses para una "transición ordenada" que se extendió hasta agosto. Conaprole remarcó en ese comunicado que "no está realizando despidos" y que cumple "de forma responsable con toda la normativa vigente en materia de relaciones laborales y comerciales".
Según había trascendido en los días previos, la cooperativa sostiene que fue la negativa del sindicato a aceptar los términos de esa transición la que dejó, según su propia estimación, a 46 personas sin trabajo, al atribuir al gremio la decisión de priorizar el conflicto por sobre la continuidad de esas fuentes laborales. La cifra de 25 despidos que ahora confirma la FTIL en su declaración de conflicto, menor a esa estimación previa de la empresa, sugiere que, de los puestos en discusión, una parte ya se habría resuelto por otras vías, aunque ninguna de las partes lo precisó públicamente.
Un año de fuerte conflictividad en la cadena láctea
Este nuevo episodio se suma a una temporada particularmente tensa entre Conaprole y sus distintos sindicatos. En setiembre, la FTIL ya había convocado un paro de 24 horas por el despido del presidente del gremio Sudec en Fritran, la empresa que distribuye los helados de la cooperativa, en un conflicto que la propia federación calificó de represalia por la participación en una asamblea. Antes, en julio y agosto, el cierre y posterior reapertura de la Planta 14 de Rivera había generado meses de paros, pérdidas de leche por descarte y un conflicto que el propio Pit-Cnt definió como parte de una "receta de despidos y reestructuras unilaterales" por parte de distintas patronales, incluida Conaprole. La central sindical había advertido entonces sobre lo que calificó de "obstinación antisindical" en varios frentes del sector productivo.
Por ahora no hay una instancia de negociación convocada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para este episodio puntual, a diferencia de lo ocurrido en conflictos anteriores de la cadena láctea, donde la cartera laboral intervino activamente para acercar posiciones. La definición de si las medidas escalan hasta afectar la recepción de leche —lo que repetiría el escenario vivido en Rivera meses atrás— dependerá de si Conaprole y la FTIL logran destrabar la discusión en los próximos días.