Fitch Ratings calificó como "débil" tanto el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) como la dinámica de las cuentas públicas, advirtiendo que el plan de consolidación diseñado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) podría enfrentar serios obstáculos en el mediano plazo.
En una entrevista otorgada al medio Búsqueda, Christopher Dychala, director de análisis de riesgo de la agencia, explicó que las metas del gobierno dependen de un aumento significativo de ingresos que aún resulta "incierto". Según el analista, la combinación de una economía que crece a un ritmo modesto y las crecientes demandas de gasto social plantean un panorama complejo para el ministro del MEF, Gabriel Oddone.
Fitch ajustó al alza sus previsiones de desequilibrio fiscal y para 2026 proyecta que el déficit aumentará al 4,3% del PBI, una cifra superior al 3,7% registrado el año pasado. "La dinámica fiscal sigue siendo débil. En 2025, los ingresos crecieron un 8,5%, pero fueron superados por un aumento del gasto del 10,2%", detalló Dychala.
Los principales factores de riesgo identificados por la calificadora son: precios energéticos, la incertidumbre sobre el costo de los subsidios a los combustibles debido a la crisis en Irán; recaudación, dudas sobre si las medidas administrativas de eficiencia tributaria alcanzarán para cubrir el 1,5% del PIB necesario para 2029; y el ciclo electoral, ya que Dychala advirtió que "la contención del gasto a partir de 2027 podría resultar difícil de concretar a medida que se acerquen las próximas elecciones".
El freno del crecimiento bajo
Para la calificadora, el crecimiento del 1,8% registrado en 2025 es "consistente con el largo historial de crecimiento débil de Uruguay". Fitch estima que en 2026 la expansión se mantendrá en ese mismo nivel (1,8%), situándose por debajo de la mediana del 2,4% que suelen tener los países con calificación "BBB".
Si bien la implementación del acuerdo Mercosur-UE podría aportar un impulso a las exportaciones en el segundo semestre, la agencia sostiene que las "rigideces estructurales" del mercado laboral y los altos costos de producción seguirán limitando el potencial de inversión del país.
Economía política y reformas
Consultado sobre el impacto de la desaprobación de la gestión de gobierno en las encuestas, Dychala consideró que, si bien no se requiere un amplio respaldo parlamentario para la agenda microeconómica actual, el "deterioro del apoyo público" es un factor clave que podría bloquear futuros recortes de gasto.
Actualmente, Uruguay mantiene la nota "BBB" con perspectiva estable en la escala de Fitch, pero la agencia dejó claro que la sostenibilidad de estas métricas dependerá de cómo el país navegue un 2026 marcado por la presión energética y la necesidad de reformas que impulsen una tasa de inversión hoy estancada por debajo de sus pares regionales.
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