9 de abril 2026 - 08:31

Los aportes al Banco de Previsión Social solo cubren 60% del gasto jubilatorio del organismo

Buena parte de la recaudación de impuestos se destina a cubrir el déficit de la seguridad social.

Solo el 60% del gasto jubilatorio del BPS es cubierto por los aportes. 

Solo el 60% del gasto jubilatorio del BPS es cubierto por los aportes. 

Foto: Freepik

El Banco de Previsión Social (BPS) divulgó esta semana los resultados financieros de su gestión para el año 2025, de los datos surge que el BPS tuvo un déficit de unos 227 millones de dólares, un cambio importante luego de que en 2024 se registrara un superávit de casi 40 millones de dólares.

El aumento en el déficit se debe, básicamente, a un mayor número de jubilaciones pagadas, entre otras cosas, porque el BPS agilizó los trámites a varios niveles, redujo los tiempos de espera para el acceso a diversas prestaciones y aceleró y culminó centenares de trámites que estaban atrasados en las distintas prestaciones del organismo. Por otra parte… canalizar variaciones de componentes.

La estructura de ingresos y gastos

En el año 2025 el BPS pagó jubilaciones y pensiones por un monto de casi 302 mil millones de pesos (unos 7.400 millones de dólares). Los aportes jubilatorios, obreros y patronales, ingresados al BPS, cubrieron poco más del 60% de esa cifra. La millonaria diferencia entre una cifra y la otra se cubre básicamente porque desde hace ya muchos años el BPS tiene impuestos afectados por ley con destino exclusivo para el organismo.

El principal impuesto asignado son siete puntos del IVA que van directamente al organismo. Dicho de otra manera, cada vez que se recauda IVA por una determinada transacción, del 22% recaudado 7% (casi la tercera parte) va directamente al BPS. Esto significó en 2025 casi 100 mil millones de pesos.

Asimismo, el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), que pagan todas las jubilaciones que superaron los 59.184 pesos mensuales en 2025, se destina enteramente al BPS, tanto el IASS que se aplica a las jubilaciones del propio organismo como a las jubilaciones de profesionales, bancarios, notarios o militares. En el año 2025 el IASS recaudó casi 17 mil millones de pesos.

A esto hay que agregar el denominado “equivalente Cofis” (Contribución al Financiamiento de la Seguridad Social), un impuesto de corta vida que se comenzó a aplicar en los comienzos de la administración de Jorge Batlle, que era un adicional de tres puntos porcentuales al IVA. El impuesto fue derogado con la reforma tributaria que impulsó el Frente Amplio en 2007, pero se mantuvo la obligación de seguir transfiriendo de DGI a BPS un monto equivalente a lo que el Cofis recaudaba. En 2025 fueron más de 12 mil millones de pesos.

Toda esta recaudación afectada cubre el déficit entre gastos y aportes jubilatorios (con un modesto “resto” positivo). Los estados financieros del BPS también califican como recaudación afectada las exoneraciones de aportes dispuestas en la ley 20.130 (Reforma Jubilatoria de 2023), con cargo a Rentas Generales. Incluyendo esto, la afectación total de impuestos es 145 mil millones de pesos (unos 3.536 millones de dólares); la cifra es casi la cuarta parte de la recaudación anual de la DGI.

Más allá de las jubilaciones

Pero el BPS no solamente paga jubilaciones y pensiones, sino que es el soporte de una parte muy importante del sistema de protección social, cuyos componentes principales son el seguro de enfermedad, seguro de desempleo y las aportaciones a maternidad y familias, además del complemento salarial de la construcción entre otros..

Todos estos subsidios y apoyos sumaron el año pasado 50.000 millones de pesos. A esto hay que sumar el propio funcionamiento del organismo que en el año 2025 implicó un gasto de casi 11.000 millones de pesos (80% retribuciones), lo que equivale a unos 270 millones de dólares.

Con todos estos gastos, e incorporando otros conceptos de ingresos y erogaciones (hubo pérdidas por posiciones financieras, pero ingresaron casi 7 mil millones de pesos por el fideicomiso de la Seguridad Social), el BPS tuvo un déficit neto de 8.874 millones de pesos (unos 227 millones de dólares), que debe cubrirse con asistencia financiera de Rentas Generales, tal como dispone la Constitución (art. 67).

El déficit implica un cambio drástico respecto al resultado de 2024, cuando se había registrado un superávit cercano a 40 millones de dólares. Se explica, en buena medida, por un aumento mayor de los egresos operativos (8,6%) que de los ingresos (6%), además de menores ingresos por el fideicomiso.

El BPS ha comunicado que el aumento de pagos de jubilaciones y pensiones (en número y monto) se debe en buena medida a una reducción en los tiempos de trámite para acceder a los beneficios, además de acelerarse y culminarse muchos trámites atrasados.

Aún así, el resultado de 2025 enciende una luz amarilla desde el punto de vista fiscal, por la sencilla razón de que los gastos jubilatorios ya están comprometidos. Los ingresos, por el contrario (tanto de aportes como de impuestos afectados) dependen de la actividad económica, que se ha mostrado con crecimiento débil en los últimos meses.

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