27 de agosto 2026 - 18:08

El dólar global se mantuvo estable y el mercado quedó en vilo antes del discurso de la Fed en Jackson Hole

Las apuestas por una suba de tasas en setiembre volvieron a caer y todas las miradas quedaron puestas en Kevin Warsh.

El dólar se mantuvo estable mientras los inversores esperaron señales de Kevin Warsh sobre la política monetaria de la Reserva Federal.

El dólar se mantuvo estable mientras los inversores esperaron señales de Kevin Warsh sobre la política monetaria de la Reserva Federal.

Foto: Reuters

El dólar global se mantuvo prácticamente estable este jueves, después de una nueva ronda de datos económicos de Estados Unidos y mientras los inversores concentraron su atención en el discurso que el presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, dará este viernes en el simposio de Jackson Hole.

El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas principales, subió apenas 0,05% hasta los 99,18 puntos, mientras el euro cayó 0,03% hasta los 1,1646 dólares.

La escasa variación mostró la cautela del mercado antes de una de las intervenciones más esperadas de la semana. Los inversores buscan determinar si la Fed mantendrá una postura restrictiva frente a una inflación que continúa elevada o si comenzará a preparar el terreno para un cambio en las tasas de interés.

El mercado laboral mostró fortaleza, pero no movió al dólar

Los nuevos datos económicos estadounidenses tuvieron una reacción limitada sobre el mercado cambiario. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo cayeron por segunda semana consecutiva, hasta 203.000, frente a las 208.000 que esperaban los economistas consultados por Reuters.

La cifra volvió a mostrar que el mercado laboral estadounidense permanecía relativamente sólido, pese a las señales de desaceleración que habían aparecido en otros indicadores durante las últimas semanas.

Un informe separado mostró además que el déficit comercial de bienes de Estados Unidos se amplió hasta 118.800 millones de dólares en julio, desde los 101.400 millones de dólares registrados en junio. Se trató del mayor déficit comercial de bienes desde marzo de 2025. Sin embargo, ninguno de los dos datos logró provocar un movimiento significativo del dólar, que permaneció dentro de un rango reducido.

"Me sorprende que el dólar no se haya fortalecido un poco. Sinceramente, el mercado de divisas está un poco paralizado", sostuvo Erik Bregar, director de gestión de riesgos de divisas y metales preciosos de Silver Gold Bull.

La inflación mantiene abierto el debate sobre las tasas

El mercado llegó a Jackson Hole después de que los datos publicados el miércoles mostraran que la inflación estadounidense había sido algo más elevada de lo esperado. El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) aumentó 3,7% interanual en julio, frente al 3,6% previsto por los economistas. En términos mensuales, avanzó 0,2%.

La lectura elevó inicialmente las expectativas de una suba de tasas en septiembre, pero ese movimiento no se consolidó. Según CME FedWatch, la probabilidad de un aumento de al menos 25 puntos básicos en la próxima reunión de la Fed cayó nuevamente hasta 35,9%, después de haber superado el 40% tras conocerse el dato de inflación. El mercado, por lo tanto, continúa sin una convicción clara sobre el próximo movimiento del banco central.

La propia conferencia de Jackson Hole comenzó a aportar señales sobre la discusión interna de la Reserva Federal. El presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, y el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, expresaron preocupación por las perspectivas de inflación en Estados Unidos.

Las declaraciones reforzaron la idea de que la inflación continúa siendo un problema relevante para el banco central. Sin embargo, los inversores siguen esperando una definición más clara de parte de Warsh. El presidente de la Fed habló de la necesidad de reducir la orientación excesiva del banco central hacia los mercados, mientras que la estrategia del Tesoro para intervenir sobre los rendimientos de los bonos generó nuevas preguntas sobre la interacción entre política fiscal y monetaria.

Warsh quedó en el centro de la escena

El discurso que Warsh dará este viernes se convirtió así en el principal catalizador para el dólar. Los operadores buscarán señales sobre cómo la Fed interpreta los últimos datos de inflación, la evolución del empleo y el reciente incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro.

Sin embargo, varios analistas consideran que el presidente de la Fed podría evitar dar una orientación concreta sobre la próxima reunión. Geoff Yu, estratega sénior de mercado de BNY para EMEA, señaló que durante los últimos tres años el período alrededor de Jackson Hole estuvo marcado por una tendencia persistente de venta de dólares hacia fin de mes.

Según Yu, el discurso de la Fed suele determinar más la magnitud del movimiento que su dirección. Un tono restrictivo podría respaldar al dólar al reforzar las expectativas de tasas más elevadas, mientras que una postura más flexible podría volver a presionar a la moneda estadounidense.

El Tesoro también complicó el escenario

La política del Departamento del Tesoro estadounidense continuó siendo otro elemento que condicionó al mercado. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había anunciado que se duplicaría el volumen de las recompras trimestrales de bonos de largo plazo, en un intento por aliviar la presión sobre los rendimientos.

La decisión generó preocupación porque una estrategia más activa para contener los costos de financiamiento podría ser interpretada como una política que termina debilitando al dólar.

El billete verde acumuló una suba de 0,35% durante la semana, después de haber caído 0,83% la semana anterior. "Warsh afirma que la Reserva Federal debe hablar menos para que las señales de precios del mercado de bonos sean más claras, y luego Bessent pretende distorsionar esas señales interviniendo. No tiene sentido", sostuvo un analista citado por Reuters, que consideró todavía más importante el mensaje que entregue Warsh este viernes.

Las monedas operaron con pocos cambios

En el mercado cambiario, los principales cruces también mostraron movimientos moderados. El yen japonés se debilitó 0,09%, hasta 159,45 por dólar, mientras que el vicegobernador del Banco de Japón, Ryozo Himino, afirmó que subas de tasas oportunas podrían evitar un aumento de la inflación que obligara posteriormente a realizar un ajuste más brusco.

Himino evitó, sin embargo, señalar una suba inminente. La libra esterlina cayó 0,06%, hasta 1,3585 dólares, mientras los inversores redujeron sus expectativas de una suba de tasas del Banco de Inglaterra durante este año. En Europa, el euro permaneció cerca de los 1,16 dólares, condicionado por las expectativas de un Banco Central Europeo que también enfrenta presiones inflacionarias.

Nvidia volvió a impulsar a Wall Street

Mientras el dólar permaneció prácticamente inmóvil, Wall Street reaccionó con mayor fuerza a los resultados del gigante de inteligencia artificial Nvidia. El Nasdaq subió 1,57%, el S&P 500 avanzó 0,72% y el Dow Jones ganó 0,20%.

La estrella de la jornada fue Nvidia, cuyas acciones se dispararon 8,7% después de presentar una previsión de ingresos que superó las elevadas expectativas del mercado. Los resultados reforzaron la visión de que la demanda vinculada al desarrollo de inteligencia artificial continúa creciendo con fuerza.

"Los resultados de Nvidia demuestran que la demanda en el auge de la IA no está disminuyendo", afirmó Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, aunque advirtió que sostener ese crecimiento requiere cada vez más inversión de capital.

Morgan Stanley destacó que Nvidia proyectó un crecimiento de ingresos de 70% para el próximo año, muy por encima de la previsión de 52% de la propia entidad y del consenso cercano al 40%. El índice de semiconductores de Filadelfia subió 2,3%, mientras que el sector de tecnologías de la información del S&P 500 avanzó 3,4%, convirtiéndose en el de mejor desempeño entre los principales sectores del índice.

Salesforce y CrowdStrike también se dispararon

El repunte tecnológico no quedó concentrado únicamente en Nvidia. Las acciones de Salesforce subieron 22,6% después de que la compañía elevara sus previsiones anuales de ingresos y beneficios y presentara nuevas herramientas vinculadas a inteligencia artificial.

CrowdStrike avanzó 20,5% luego de aumentar su previsión de ingresos anuales y superar las estimaciones de ganancias del segundo trimestre. Los resultados ayudaron a reducir parte del temor de que la inteligencia artificial pueda alterar negativamente el negocio tradicional del software.

Por otro lado, Moderna perdió 4,6% tras anunciar una emisión de bonos convertibles por US$2.000 millones, mientras que HP cayó casi 3%. El movimiento general del mercado mostró una división cada vez más marcada entre las empresas vinculadas a la inteligencia artificial y otros sectores que continúan afectados por las tasas de interés elevadas y las incertidumbres geopolíticas.

El dólar espera ahora la señal de Jackson Hole

El mercado cambiario llegó así al último tramo de la semana sin una dirección definida. Por un lado, los datos de inflación y las declaraciones de funcionarios de la Fed mantienen abierta la posibilidad de que las tasas permanezcan elevadas durante más tiempo. Por otro, las dudas sobre la política fiscal estadounidense y la estrategia del Tesoro continúan pesando sobre el dólar.

El mercado laboral todavía muestra señales de fortaleza, mientras la inflación permanece por encima del objetivo del 2%. En este contexto, la atención quedó concentrada en Kevin Warsh.

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