7 de octubre 2026 - 14:09

Dolarización: el BCU cuantificó cuál fue la pérdida de poder adquisitivo por ahorrar en dólares

El Banco Central del Uruguay analizó las desventajas del ahorro en moneda extranjera y sus efectos sobre los ingresos, el sistema financiero y la economía.

ver más

El Banco Central del Uruguay advirtió por pérdida de poder adquisitivo y límites la profundización financiera.

El Banco Central del Uruguay (BCU) continúa su estrategia de consolidación del peso como moneda de ahorro nacional, frente a una cultura muy afianzada en el dólar; y, en esa línea, analizó los efectos que la dolarización tuvo en el poder adquisitivo, el sistema financiero y la economía.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Hace tiempo ya que la actual gestión del BCU, encabezada por Guillermo Tolosa, viene haciendo hincapié en la desventaja que ha supuesto ahorrar en dólares para los uruguayos, en tanto quienes lo hacen han tenido menos rendimientos que aquellos que optaron por el peso, principalmente a partir de la relación entre tipo de cambio e inflación en el escenario local. Los comentarios no son casuales: apuntan a mejorar la confianza en la moneda nacional y comenzar a deshacer una tradición arraigada en la cultura financiera de recurrir al billete verde para cuidar el poder adquisitivo.

Sin embargo, y en esa línea, el informe "Uruguay: Profundización financiera en moneda nacional", publicado recientemente por el banco central, comprobó que el dólar no fue la mejor opción en los últimos años: entre 1972 y 2026, quienes ahorraron en depósitos en dólares perdieron, en promedio, cerca del 6% anual de poder adquisitivo. Incluso cuando el organismo reconoció el "rol importante" de la divisa "como herramienta de seguro" en las carteras de los agentes uruguayos, así como "cobertura ante shocks", apuntó que el costo de esta alternativa “excede lo que sería razonable pagar por un seguro ante dichos eventos extremos”.

Un escenario de mayor estabilidad para Uruguay, y de menos menos ventajas para el dólar

En el informe, el BCU señaló que el atractivo de una moneda depende, entre otros factores, de la volatilidad relativa de la inflación y del tipo de cambio real. En ese sentido, el contexto actual uruguayo —con inflación baja y estable, y con un tipo de cambio flexible— supone un riesgo de pérdida de poder adquisitivo en el ahorro en dólares, en tanto el peso se aprecia en términos reales.

Esto explica, por un lado, la pérdida promedio del 6% del poder adquisitivo en los últimos 50 años; pero, también el hecho de que la probabilidad de pérdida de poder de compra haya sido del 63% durante ese período para un ahorro mantenido durante un mes. Un riesgo que se incrementó al 80% para el ahorro a 10 años, y que alcanzó el 92% para aquel que se mantuvo durante 12 años. En definitiva, el poder adquisitivo del ahorro en dólares fue más volátil que el de los depósitos en moneda nacional —un 9,8% interanual frente un 1,5%, respectivamente—, según el análisis del BCU.

Con este escenario de fondo, para el banco central “resulta llamativo que los ciudadanos mantengan una composición de cartera asociada a retornos considerablemente negativos y a una elevada volatilidad en términos de poder adquisitivo”.

Otros problemas asociados a la dolarización del ahorro

Asimismo, el BCU hizo énfasis en otros problemas asociados a los altos niveles de dolarización del ahorro uruguayo, además del efecto negativo sobre la pérdida de poder adquisitivo de quienes escogieron depósitos en moneda extranjera; y aunque aclaró que "la dolarización ya no es la amenaza que constituía en el pasado", también sostuvo que hay desafíos sobre los que es relevante seguir avanzando.

Por un lado, señaló que la dolarización limita la capacidad de la autoridad monetaria de actuar como “prestamista de última instancia”, porque no emite la moneda en la que están denominados buena parte de los pasivos del sistema financiero; si bien destacó, asimismo, una transformación de la gestión del riesgo macrofinanciero y una mayor resiliencia del mercado respecto de lo ocurrido durante la crisis del 2002.

"La dolarización todavía genera pérdidas de bienestar financiero para los hogares y desafíos macroeconómicos relevantes”, agregó, y apuntó que "las decisiones que protegieron el patrimonio en el pasado han venido generando costos financieros y oportunidades perdidas para los ahorristas”. Además, "han limitado la profundización financiera en Uruguay", ya que "la reducción de la exposición crediticia a agentes con descalces cambiarios, junto con la elevada liquidez del sistema, ha limitado la capacidad de canalizar esos ahorros hacia el financiamiento doméstico en la misma moneda”.

A causa de ello, “Uruguay mantiene un sistema financiero relativamente poco profundo, especialmente en materia de crédito y en la disponibilidad de instrumentos de ahorro, inversión y financiamiento de largo plazo en moneda nacional”, concluyó.

Las más leídas

Últimas noticias

Te puede interesar