La Dirección Nacional de Aguas (Dinagua) del Ministerio de Ambiente difundió el relevamiento de suelos y cuencas correspondiente a diciembre, el cual registró que el 49% del territorio nacional se encuentra en condiciones hidrológicas entre bajo y por debajo de lo normal.
La situación de déficit hídrico que afecta, sobre todo, al sur y al este del país, no parece que vaya a ser solucionada con las fuertes tormentas —un ciclón extra tropical— que generaron destrozos en incontables sitios: es un escenario que se extiende desde hace meses y que, para ser revertido, requiere de lluvias menos intensas y más constantes.
Esto quedó en evidencia, una vez más, en el último boletín hidrológico de la Dinagua, que da cuenta de una condición de estrés hídrico que persiste desde hace 4 a 5 meses, principalmente en las cuencas hidrográficas del río Santa Lucía, San José, vertiente océano Atlántico (arroyo Pando, Solís Grande, arroyo Maldonado y Laguna Rocha, entre otras) y las cuencas que aportan a la Laguna Merín, como el río Cebollatí.
En contrapartida, las cuencas que aportan al tramo inferior del río Uruguay (Cuareim, Arapey y Daymán, entre otras) y que drenan al Río de la Plata (Rosario y San Juan, entre otras) permanecen en condiciones hidrológicas dentro del rango normal para esta época del año.
Lluvias irregulares y una perspectiva sin cambios para el primer semestre
En cuanto a la cantidad de lluvias, las mismas tuvieron una distribución irregular a lo largo de todo el país, según el informe de Dinagua.
De esta forma, mientras que las cuencas del tramo inferior del río Uruguay y de la parte alta del río Negro registraron acumulados significativos superiores a 150 mm, las cuencas de Río de la Plata y Frente Marítimo (incluyendo las cuencas del río Santa Lucía y San José) tuvieron acumulados promedios mensuales que oscilaron entre 20 mm y 45 mm.
En las cuencas del arroyo Pando y arroyo Colorado, ubicadas en el tramo inferior del río Santa Lucía, los acumulados fueron inferiores a 10 mm. Lo que explica la situación más crítica que se experimenta en aquellas zonas.
La perspectiva hidrológica para enero y febrero, en tanto, no son particularmente alentadoras: ambos meses marcan una alta probabilidad, entono al 70%, de que los caudales más afectados por el déficit hídrico permanezcan por debajo de lo normal, sobre todo durante el primer mes del año; tal y como es barajado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en el análisis respecto de medidas de apoyo para la producción.
Asimismo, se espera que, a partir de marzo, las condiciones tiendan a normalizarse; aunque es posible que el déficit se extienda hasta el cierre del primer trimestre.
Dejá tu comentario