El presidente Yamandú Orsi participará el 1º de mayo en una reunión virtual con mandatarios europeos y de la región en el inicio de la aplicación provisional del acuerdo Mercosur-UE, el tratado de libre comercio entre ambos bloques firmado el 17 de enero en Asunción, que busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
La decisión de avanzar con una aplicación provisional responde a la necesidad de acelerar los beneficios económicos mientras se completa el proceso institucional en Europa, que incluye la revisión de legalidad por parte del Tribunal de Justicia de la UE. La Comisión Europea optó por este mecanismo ante la previsión de que el dictamen judicial pueda demorar hasta un año y medio.
El acuerdo comenzará a regir parcialmente, habilitando la reducción o eliminación de aranceles para un amplio universo de bienes. Se trata de una medida que, si bien destraba la operativa comercial, también ha generado resistencias, especialmente entre sectores agrícolas de países como Francia e Italia, que temen una mayor competencia de productos sudamericanos.
Cuáles son los beneficios para la región
El tratado entre el Mercosur y la Unión Europea abarca un mercado de más de 700 millones de consumidores, lo que lo convierte en una plataforma estratégica tanto para exportadores sudamericanos como europeos. En términos concretos, permitirá a Europa colocar con mayor facilidad automóviles, maquinaria, vinos y bebidas alcohólicas en el Cono Sur, mientras que el Mercosur ampliará su acceso para productos como carne bovina, aves, azúcar, arroz, miel y soja.
En el país, las exportaciones de carne serán las primeras en experimentar los beneficios. Desde el viernes, las 5.600 toneladas anuales que Uruguay exporta a Europa por la llamada cuota Hilton pasarán a colocarse en mejores condiciones para los productores locales: el 20% que actualmente pagan en concepto de aranceles será uno de los primeros en caer, según el cronograma de desgravaciones previsto entre ambos bloques, tras la entrada en vigor provisional.
Desde el punto de vista político, la aplicación provisional también refleja el compromiso de los países del Mercosur, cuyos parlamentos —incluidos los de Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay— ya ratificaron el acuerdo y notificaron formalmente a la contraparte europea. Esto posiciona al bloque sudamericano en una actitud proactiva frente a un tratado que lleva décadas de negociación.
"El acuerdo más grande del mundo"
El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, destacó que se trata del "acuerdo más grande del mundo" y que marca un cambio en la historia del país. "Estamos hablando de 720 millones de personas, un producto bruto de 22.000 millones de dólares. Lo que cambia es que inicia, e inicia otro mundo que nosotros nunca lo vivimos, como no lo vivieron tampoco los europeos. Es a partir de esa fecha que un grupo de productos en cada uno de los 31 países vamos a tener la posibilidad de colocarlo en la otra región a arancel cero. Empieza con un paquete que irá a los cuatro años, a los ocho años, llevando a que más del 90% de todos los productos vayan por arancel cero", aseguró Lubetkin.
"A partir del 1º de mayo, la lana, la madera, los aceites que no son aceite de oliva, ciertos productos de pescado y otros productos están ahí a pie de partida para reducir los costos, y después está la capacidad de colocación. Se activa todo el tema del mercado", afirmó.
Acto por el Día del Trabajador
En paralelo a esta agenda internacional, Orsi participará ese mismo día en el acto central por el Día de los Trabajadores en Montevideo. La actividad, convocada por la central sindical bajo la consigna “Por trabajo, salario y justicia social. El Uruguay es su gente”, se llevará adelante en avenida del Libertador a partir de las 10 de la mañana.
Desde la gremial señalaron que se pondrán sobre la mesa reclamos vinculados a una estrategia nacional de desarrollo, el impulso al diálogo social, la creación de un impuesto al 1% más rico y la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.
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