15 de octubre 2026 - 19:56

El Banco Central del Uruguay recorta otra vez el crecimiento para 2026, pero apuesta a un repunte en 2027

El organismo prevé una expansión cercana al 1% este año y una recuperación hacia el 2,5% el próximo, por encima de las expectativas del mercado.

El Banco Central del Uruguay muestra señales de recuperación en el PIB para 2027.

El Banco Central del Uruguay muestra señales de recuperación en el PIB para 2027.

Foto: Vecteezy

El Banco Central del Uruguay (BCU) volvió a revisar a la baja sus perspectivas de crecimiento económico para 2026 y anticipó una expansión cercana al 1% al cierre del año, aunque proyecta una recuperación de la actividad durante 2027, cuando el aumento del Producto Interno Bruto (PIB) se ubicaría en torno al 2,5%.

Así se desprende del Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al tercer trimestre de 2026, en el que la autoridad monetaria actualizó sus proyecciones de actividad y advirtió que la economía perdió dinamismo durante la primera mitad del año, principalmente por los efectos de la sequía sobre el sector agropecuario.

La nueva estimación para 2026 implica una corrección a la baja respecto de las previsiones anteriores, mientras que el escenario proyectado para 2027 se mantiene prácticamente sin cambios. De esta manera, el BCU anticipa dos años con desempeños diferentes: una expansión moderada en el actual ejercicio y una recuperación gradual durante el próximo.

La sequía golpeó más de lo previsto

Uno de los principales factores detrás de la revisión fue el desempeño del sector agropecuario, afectado por las consecuencias de la sequía registrada a finales de 2025, cuyo impacto sobre la producción resultó mayor al previsto inicialmente. Durante el segundo trimestre de 2026, el PIB registró una contracción del 0,8% frente a los primeros tres meses del año, en términos desestacionalizados, mientras que la comparación interanual mostró una caída del 0,5%.

El deterioro de la producción agropecuaria también repercutió sobre el comercio exterior, particularmente por la disminución de las exportaciones de soja. En ese contexto, las exportaciones de bienes y servicios retrocedieron un 3,9% interanual durante el segundo trimestre. Sin embargo, la contracción de la actividad fue parcialmente compensada por el crecimiento del comercio, la industria manufacturera y la construcción, así como por el desempeño de la demanda interna.

El consumo privado aparece como motor de la recuperación

Pese a la desaceleración económica, el informe destacó que el consumo privado mantuvo un comportamiento favorable, con un crecimiento interanual del 2,6% durante el segundo trimestre, impulsado por las compras de bienes importados y el mayor consumo de energía. Por su parte, la inversión fija aumentó un 9,5% interanual, respaldada por la adquisición de maquinaria y equipos importados y el avance de proyectos de inversión de gran porte.

No obstante, el BCU advirtió que los indicadores parciales del tercer trimestre apuntan a una moderación de la demanda. Entre las señales mencionó la caída desestacionalizada de la recaudación real del IVA, el deterioro de la confianza de los consumidores y la disminución de las importaciones de bienes intermedios no energéticos.

De cara a 2027, la autoridad monetaria espera que la economía retome gradualmente su ritmo de crecimiento tendencial, impulsada principalmente por el consumo privado, con contribuciones más moderadas del consumo público y la inversión. A su vez, el organismo prevé que las exportaciones netas vuelvan a contribuir positivamente al crecimiento, en línea con la normalización de la cosecha después de los efectos negativos de la sequía.

El BCU es más optimista que los analistas para 2027

La proyección de recuperación para el próximo año presenta una diferencia significativa frente a las expectativas del mercado. Mientras el escenario del BCU contempla un crecimiento del PIB en torno al 2,5%, la encuesta de expectativas económicas de octubre ubica la previsión de los analistas en el 1,65%, según destacó el economista Aldo Lema.

La diferencia es de aproximadamente 0,85 puntos porcentuales y refleja que la autoridad monetaria contempla una recuperación más pronunciada que la anticipada por los especialistas consultados. De todos modos, el informe reconoce que el escenario internacional presenta mayores desafíos, asociados al encarecimiento de la energía, las condiciones financieras más restrictivas y la desaceleración de algunas economías de la región.

En ese contexto, el BCU estima que la economía continuará recuperándose gradualmente durante el horizonte de política monetaria, aunque advierte sobre la incertidumbre que rodea las proyecciones y los riesgos provenientes del escenario externo.

Te puede interesar