6 de julio 2026 - 16:35

El Citi Bank ubica a Uruguay a salvo de la "zona difícil" de la región, pero enciende alarmas por los costos internos

El banco norteamericano coincide con los analistas locales en que el elevado costo de producir sigue siendo el principal freno para el crecimiento del país.

El Citi Bank publicó sus pronósticos económicos para América Latina y Uruguay.

El Citi Bank publicó sus pronósticos económicos para América Latina y Uruguay.

El banco estadounidense, Citi Bank, difundió un informe sobre las perspectivas económicas de América Latina en el que advierte que el giro político hacia la derecha que atraviesa la región no alcanza, por sí solo, para garantizar una mayor estabilidad macroeconómica, sin embargo, dentro de este análisis, Uruguay aparece como uno de los países mejor posicionados.

El documento, elaborado por el equipo que encabeza Ernesto Revilla, economista jefe para América Latina del Citi Bank, plantea que la clave para el desempeño futuro de las monedas de la región pasará menos por el signo ideológico de los gobiernos entrantes y más por su capacidad real de construir consensos legislativos y consolidar las cuentas fiscales.

Según el informe, el país "mantiene una situación comparativamente más estable": la inflación continúa dentro del rango meta del Banco Central del Uruguay (BCU), la actividad económica volvió a crecer en el primer trimestre del año y las expectativas inflacionarias permanecen ancladas. Ese diagnóstico contrasta con el que Citi aplica a buena parte de la región, donde identifica una combinación de gobiernos fragmentados, debilidad legislativa y necesidades crecientes de ajuste fiscal que seguirá condicionando el desempeño de las principales economías.

Una advertencia igual, pese a la estabilidad relativa

Pese a ese diagnóstico favorable, el banco no proyecta un fortalecimiento del peso uruguayo. Por el contrario, anticipa que la moneda "también perderá valor de forma gradual" como resultado de dos factores: el fortalecimiento global del dólar y lo que el informe describe como "restricciones estructurales sobre la competitividad" de la economía uruguaya. Concretamente, Citi proyecta que el tipo de cambio llegue a 44,24 pesos por dólar hacia el cierre de 2027, lo que implica una depreciación gradual pero sostenida del peso en los próximos años y medio.

Esa mención a las "restricciones estructurales sobre la competitividad" conecta con un debate que viene de arrastre en el propio país: la discusión sobre el peso del Estado, la presión impositiva y los costos de producir en Uruguay, que economistas locales como los del CED y Ceres vienen señalando como uno de los frenos centrales a la inversión privada y al crecimiento potencial de la economía.

El resto de la región, bajo la lupa de la "zona difícil"

El informe reserva su advertencia más dura para otro grupo de países. Citi identifica a Colombia, Brasil y Panamá dentro de lo que definió como una "zona difícil", entendida como el cruce entre una elevada necesidad de consolidación fiscal y una capacidad política limitada para aprobar los ajustes necesarios. Revilla resumió el problema de fondo: "La necesidad de consolidación fiscal en América Latina choca con la realidad política de gobiernos débiles y polarizados, creando un círculo vicioso potencialmente negativo". Según el economista, la ausencia de reformas incrementa los riesgos macroeconómicos, esos riesgos deterioran la confianza de los inversores y, a su vez, reducen aún más el capital político de gobiernos que ya parten de posiciones débiles.

El caso argentino recibió un tratamiento distinto en el informe: Citi destacó mejoras concretas, la inflación moderándose hasta 2,1% mensual en mayo, el superávit fiscal sostenido, el cumplimiento anticipado de la meta anual de compra de divisas del Banco Central y la reciente suba de la calificación soberana por parte de Standard & Poor's hasta B, pero advirtió que el desafío ya dejó de ser puramente económico: el propio informe señala que el gobierno argentino "está experimentando una disminución de la confianza pública debido a la turbulencia política derivada de investigaciones judiciales contra altos funcionarios", en un contexto en el que falta cerca de un año para las elecciones presidenciales. Por eso, pese a las mejoras, Citi sigue proyectando una depreciación gradual del peso argentino hasta $ 1.977 por dólar al cierre de 2027.

El mensaje de fondo para toda la región

Más allá de las diferencias entre países, el informe de Citi deja planteada una misma pregunta para toda América Latina: si los gobiernos que llegaron o llegarán al poder con una orientación más proclive al mercado lograrán traducir ese respaldo electoral en mayorías legislativas capaces de aprobar reformas fiscales, con frecuencia impopulares. "Un giro político hacia la derecha en América Latina mejora las perspectivas para las reformas, pero no las garantiza", sintetizó Revilla.

Para Uruguay, ese marco de análisis regional se traduce en una posición relativamente cómoda hoy, pero con una advertencia de fondo sobre la competitividad que el propio banco eligió remarcar pese al buen desempeño macroeconómico reciente del país.

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