El sector del comercio uruguayo cerró un primer semestre en terreno positivo, con mejoras en las ventas en todos los rubros de productos, pero también en todas las variables analizadas por el Radar Scanntech: consumo, facturación, unidades vendidas y precio promedio.
El comercio cerró un buen primer semestre, con aumentos de ventas en todos los rubros
Todas las variables analizadas registraron aumentos en la primera mitad del año, una buena señal respecto del dinamismo de la economía y la competitividad con los países vecinos.
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El sector de comercio y servicios registró su primera caída desde 2023
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Las ventas en comercios crecieron 0,9% en el primer cuatrimestre con fuerte impulso en zonas de frontera
El comercio cerró un buen primer semestre, con aumentos de ventas en todos los rubros.
El cierre de la primera mitad del 2026 llegó con buenas noticias para los comercios locales: el acumulado entre enero y junio, inclusive, registró un incremento del 1,1% en el consumo, respecto del mismo período del 2025. Asimismo, la facturación de los locales creció un 3,3%, mientras que las unidades vendidas por ticket fueron un 1,7% más que el año pasado, y el precio promedio, un 2,2% mayor. En definitiva todas las variables incluidas en el análisis de Radar Scanntech mostraron avances respecto de lo que fue el primer semestre del 2025.
Esta mejora también se vio, de forma progresiva, a nivel mensual: de hecho, los datos de junio dan cuenta de una suba del 1% en consumo, del 1,4% en unidades vendidas, y del 3,4% en la facturación de los comercios, de la mano con el aumento del 2,5% en el precio promedio. Y las únicas cifras negativas del sector se dieron en febrero, cuando el consumo cayó un 0,9% y las unidades, un 0,6%. Este buen desempeño mes a mes explica el resultado positivo general, a partir de un crecimiento de la facturación por encima del volumen, impulsada por el alza en el precio promedio y una mayor cantidad de unidades por ticket.
Suba en el consumo de todas los rubros de productos
El radar también analizó el comportamiento de las ventas según los distintos rubros de productos, que registraron subas de manera generalizada durante el primer semestre del año, en relación con el primero del año pasado.
De este modo, la categoría que mostró el mayor incremento fue la de Alimentos, con una suba del 1,6%. Este resultado fue impulsado, principalmente, por las subfamilias Copetín (12,9%) y Productos frescos (5,3%). En contrapartida, los Congelados (-2,7%) y los Lácteos (-0,1%) registraron caídas. Asimismo, entre los productos que más aumentaron sus ventas se destacaron las barras de cereales, con un crecimiento del 62%; las pizzas congeladas, con un 18%; y el arroz saborizado y los snacks salados, ambos con un 13%.
El rubro Limpieza fue el segundo con mayor crecimiento, con un aumento interanual del 1,3%. Sus dos subfamilias también presentaron resultados positivos, logrando que Cuidado de la ropa creciera un 2,5% y Cuidado del hogar un 0,9%. Entre los productos, las bolsas de residuos registraron el mayor incremento (17%), seguidas por los limpiadores (10%).
Finalmente, a estas dos categorías le siguieron Bebidas, con un crecimiento interanual del 1,1% —las bebidas sin alcohol aumentaron un 1,3%, mientras que las que contienen alcohol cayeron un 1,9%—; y Cuidado personal, con una mejora de apenas el 0,1%, que la dejan prácticamente estable en la comparación.
La mejora en la frontera impulsó el consumo uruguayo
A nivel departamental, también se registraron diferencias en el comportamiento de los compradores. Significativamente, la región integrada por Salto y Paysandú, en la zona de frontera con Argentina, fue la que mayor aumento tuvo junto con Maldonado —ambas zonas con una mejora del 4%—; mientras que la región integrada por Artigas y Rivera, limítrofe con Brasil, aumentó un 3%.
Estos datos son importantes, porque dan cuenta de una mejor situación por los comercios de frontera, que atravesaron —y todavía atraviesan— una situación compleja en términos de competitividad con los países vecinos; y se explica, al menos en parte, por la mejora en la diferencia cambiaria y la brecha de precios tanto con el mercado argentino como con el brasileño.

