El dólar global se mantuvo relativamente estable frente a una canasta de monedas, pero retrocedió frente al yen japonés, que se fortaleció ante la búsqueda de activos de refugio.
El dólar global cedió frente al yen y Wall Street sufrió una fuerte caída por los temores sobre la IA
El yen avanzó 0,75% frente al dólar y registró su mayor suba diaria en casi un mes y el Nasdaq perdió 2,6%.
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El dólar global cayó a la espera de la Fed y Wall Street subió impulsado por la inteligencia artificial
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El dólar subió y completó 85 jornadas consecutivas por encima de $ 40
El retroceso del dólar global frente al yen coincidió con el salto del petróleo y la sangría del Nasdaq tras las dudas por los retornos de inversión en inteligencia artificial.
La jornada financiera estuvo marcada por las dudas sobre la rentabilidad futura de las inversiones en inteligencia artificial (IA), el encarecimiento del petróleo por la escalada del conflicto en Medio Oriente y la preocupación por la situación fiscal de Francia.
El yen subió 0,75%, hasta las 156,96 unidades por dólar, encaminándose a su mayor avance diario en casi un mes. En tanto, el índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de divisas, cayó 0,08%, hasta los 101,60 puntos.
El euro perdió 0,09%, hasta los 1,1222 dólares, mientras que el dólar retrocedió 0,42% frente al franco suizo, otro activo considerado refugio, hasta las 0,821 unidades. La libra esterlina avanzó 0,05%, hasta los 1,3401 dólares, y el dólar australiano cayó 0,11%, hasta los 0,7019 dólares.
El yen se fortalece y crece la expectativa de intervención
La apreciación de la moneda japonesa también estuvo vinculada con la posibilidad de una intervención de las autoridades para frenar su depreciación. El tipo de cambio se acerca al nivel de 160 yenes por dólar, un umbral observado por los operadores ante la posibilidad de medidas oficiales para apuntalar la divisa.
Kevin Ford, estratega principal de divisas y macroeconomía de Convera, describió este fenómeno como la "prima de intervención". Según explicó, cada vez que el yen se aproxima a las 160 unidades por dólar aumenta la especulación sobre una eventual intervención.
La demanda de activos de refugio se produjo en un contexto de retroceso de las bolsas y de mayores tensiones geopolíticas. A esto se sumaron las preocupaciones sobre la capacidad de Francia para gestionar su deuda pública, que presionaron sobre sus bonos soberanos y afectaron al euro.
El diferencial entre los rendimientos de los bonos franceses y alemanes a 10 años llegó a 177,7 puntos básicos, la mayor brecha desde 2011. El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que las protestas que calificó como "ilegítimas" serían prohibidas en los próximos días y responsabilizó a grupos de extrema izquierda y a vándalos por los disturbios del fin de semana anterior.
Erik Nelson, director global de estrategia de divisas de Wells Fargo, señaló que los mercados alternan entre dos focos de preocupación: el crédito estadounidense vinculado con la IA y el riesgo soberano francés. Mientras las tensiones fiscales de Francia pesen más que las dudas sobre las inversiones tecnológicas estadounidenses, sostuvo, el euro podría continuar mostrando un desempeño inferior.
Wall Street sufrió una venta masiva de acciones tecnológicas
Las bolsas estadounidenses cerraron con fuertes pérdidas, especialmente en el sector tecnológico, después de que los resultados y los planes de inversión de grandes empresas reavivaran las dudas sobre el retorno de las enormes sumas destinadas a la inteligencia artificial.
El Nasdaq Composite cayó 2,60%, hasta los 26.008,86 puntos, y registró su mayor descenso porcentual diario desde el 5 de junio. El S&P 500 perdió 1,21%, hasta los 7.663,43 puntos, mientras que el Dow Jones avanzó apenas 0,02%, hasta los 52.867,98 puntos.
Meta Platforms se desplomó 7%, pese a presentar ingresos trimestrales superiores a las expectativas de los analistas. La compañía registró una salida de efectivo vinculada con sus gastos en inteligencia artificial y anunció planes para emitir acciones sin derecho a voto con el objetivo de captar capital para financiar sus inversiones en esa tecnología.
Tesla también terminó en baja: sus acciones retrocedieron 3,1%, pese a que la automotriz registró un flujo de caja libre positivo durante el trimestre y redujo sus planes de gasto de capital para 2026.
El impacto fue particularmente fuerte entre los fabricantes de semiconductores. El índice de semiconductores de Filadelfia cayó 6,7%, su mayor retroceso diario desde el 23 de junio. Intel, AMD, Sandisk y Marvell perdieron más de 8% cada una.
"Los inversores están empezando a darse cuenta de que hay algunas lagunas en el panorama de la IA", señaló Paul Nolte, asesor patrimonial sénior y estratega de mercado de Murphy & Sylvest. El analista agregó que las dudas tienen un impacto significativo sobre los índices estadounidenses debido al elevado peso de las compañías tecnológicas.
Las criptomonedas también retrocedieron
La jornada negativa alcanzó al mercado de los activos digitales. El bitcoin cayó 4,27%, hasta los 81.023 de dólares, en línea con el deterioro del apetito por el riesgo entre los inversores.
En contraste con las pérdidas de las tecnológicas, algunas empresas registraron subas después de presentar sus resultados trimestrales. Spotify avanzó 11,1% tras proyectar ganancias para el cuarto trimestre superiores a las estimaciones, mientras que Blackstone ganó 8,4% y Lockheed Martin subió 7%.
Así, el mercado terminó la jornada condicionado por la confluencia de tres factores: las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, el riesgo de nuevas interrupciones energéticas en Medio Oriente y la preocupación por el endeudamiento francés. En ese escenario, el yen ganó atractivo como refugio, mientras las acciones tecnológicas concentraron las mayores pérdidas.

