El dólar global rebotó este lunes frente a las principales monedas, luego de que Estados Unidos anunciara una ampliación de las sanciones contra Irán y aumentara la presión comercial sobre Canadá, sin embargo, el billete verde continúa cerca de sus niveles más bajos de los últimos meses, en un mercado que mantiene la preocupación por el endeudamiento estadounidense y las medidas del Tesoro para contener el avance de los rendimientos de los bonos.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis divisas principales, subió un 0,17%, hasta los 98,99 puntos. El avance se produjo después de la tercera caída semanal del dólar en las últimas cuatro semanas, que había llevado al indicador a mínimos de tres meses.
La recuperación estuvo vinculada principalmente al aumento de las tensiones geopolíticas. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció una ampliación de las sanciones secundarias contra Irán, con el objetivo de limitar las vías comerciales que permiten sostener económicamente al país.
La deuda de Estados Unidos sigue como principal preocupación
El rebote del dólar, sin embargo, no modificó completamente el panorama que viene afectando a la moneda estadounidense. Los inversores continúan atentos a la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro, que aumentaron con fuerza en las últimas semanas ante las preocupaciones por el crecimiento de la deuda pública estadounidense.
La inquietud se profundizó después de que el Tesoro anunciara que duplicaría el tamaño de sus operaciones de recompra de bonos y títulos de largo plazo, hasta unos 4.000 millones de dólares por operación. Aunque el monto es pequeño frente al tamaño del mercado de deuda estadounidense, la decisión fue interpretada como una intervención destinada a contener la presión sobre las tasas de largo plazo.
CNBC informó este lunes que Bessent podría utilizar parte de la Cuenta General del Tesoro, que acumula casi un billón de dólares, para financiar esas recompras en lugar de emitir letras de corto plazo. La posibilidad provocó movimientos en el mercado, aunque el dólar redujo parte de sus ganancias después de conocerse la información.
Los rendimientos de largo plazo vienen aumentando a nivel internacional debido a una combinación de expectativas de crecimiento económico, mayores perspectivas de inflación y preocupación por el aumento de la deuda soberana. En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años se mantuvo por encima del 5%.
El dólar canadiense cae por los nuevos aranceles de Trump
La política comercial de Estados Unidos también impactó en el mercado cambiario. El dólar canadiense cayó 0,61%, hasta 1,385 dólares canadienses por dólar estadounidense, su mayor retroceso desde el 17 de junio.
La baja se produjo después de que Washington impusiera aranceles del 50% a determinados productos canadienses y de que el presidente Donald Trump anunciara que Estados Unidos elevará al 50% los aranceles sobre automóviles, camiones, autopartes y acero provenientes de Canadá a partir del 1 de enero de 2027.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, sostuvo que todavía es posible alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, aunque remarcó que cualquier entendimiento deberá respetar la soberanía canadiense. Canadá, por su parte, advirtió que responderá a los nuevos aranceles con medidas equivalentes.
Las acciones de Wall Street también sintieron la presión
Las nuevas tensiones geopolíticas y comerciales se trasladaron también a Wall Street. El S&P 500 cayó 0,28%, hasta los 7.652,86 puntos, mientras que el Nasdaq Composite perdió 0,76%, hasta los 25.980,19 puntos. En cambio, el Dow Jones avanzó 0,26%, hasta los 53.417,16 puntos, apoyado principalmente por las acciones financieras. JPMorgan Chase subió 1,4%, mientras que Visa avanzó 3%.
El retroceso del Nasdaq estuvo liderado por las empresas tecnológicas y de semiconductores. Nvidia cayó, mientras que Micron Technology perdió 2,9% y Broadcom retrocedió 2,6%. La caída de las acciones de chips presionó al índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia y al sector tecnológico del S&P 500.
Nvidia y la inteligencia artificial, otra fuente de incertidumbre
Los inversores también tienen la mirada puesta en los resultados de Nvidia, que se conocerán esta semana. La compañía se convirtió en uno de los principales indicadores del entusiasmo del mercado por la inteligencia artificial y sus resultados podrían definir el comportamiento de las acciones tecnológicas.
Las expectativas son particularmente elevadas después del fuerte crecimiento registrado por las empresas vinculadas a la inteligencia artificial. Cualquier señal de desaceleración podría generar nuevas dudas sobre las valuaciones actuales del sector.
A esa preocupación se sumó el creciente cuestionamiento político a los centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos. El gobernador de Texas, Greg Abbott, criticó a las empresas del sector y este mes ordenó una pausa en la aprobación de nuevos proyectos de centros de datos, debido a las preocupaciones sobre el impacto que el aumento de la demanda eléctrica podría tener sobre la red.
El mercado espera señales de la Reserva Federal
Otro de los focos de atención será el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole, Wyoming, previsto para el viernes. Los inversores buscarán señales sobre el rumbo de las tasas de interés estadounidenses y sobre la posición de la Fed frente a las recientes medidas del Tesoro.
El mercado también espera la publicación del índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), el indicador de inflación seguido de cerca por la Reserva Federal. El dato será clave para evaluar las próximas decisiones de política monetaria. Los operadores, según datos de LSEG citados por Reuters, descuentan actualmente una subida de 25 puntos básicos de las tasas de interés para finales de 2026.
El dólar sigue bajo presión pese al rebote
El escenario deja al dólar en una posición particular: la escalada de las tensiones geopolíticas y comerciales favorece una recuperación de la moneda estadounidense por su condición de activo de refugio, pero las dudas sobre la deuda y las intervenciones del Tesoro sobre el mercado de bonos limitan ese movimiento.
El euro bajó 0,14%, hasta 1,1663 dólares, mientras que la libra esterlina cedió 0,06%, a 1,3632 dólares, aunque se mantuvo cerca de su máximo de seis meses. El yen japonés, por su parte, perdió 0,13%, hasta 159,13 unidades por dólar.
De esta manera, el dólar consiguió recuperar parte del terreno perdido, pero continúa lejos de despejar las dudas que provocaron su reciente caída a mínimos de varios meses. La evolución de los rendimientos de los bonos, las decisiones del Tesoro, la política comercial de Trump, las sanciones contra Irán y las próximas señales de la Fed serán determinantes para definir si el rebote de la moneda se consolida o queda como una recuperación transitoria.