El dólar global bajó frente a las principales divisas globales por segunda sesión consecutiva este martes, lo que reflejó un reposicionamiento estratégico de los mercados antes de las decisiones de política monetaria que se conocerán esta semana.
El dólar global retrocedió por segunda jornada consecutiva a la espera de definiciones de los bancos centrales
La divisa estadounidense cedió terreno tras haber tocado máximos de diez meses el pasado viernes y los inversores reajustaron posiciones.
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El dólar global se consolida como activo refugio y se encamina a otra ganancia semanal
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El dólar aumentó una vez más y tocó valores máximos desde agosto de 2025
El dólar global volvió a bajar.
Tras haber alcanzado los 100,54 puntos el viernes pasado (su nivel más alto desde mayo de 2025), el índice dólar registró al cierre de la jornada un descenso del 0,31%, situándose en las 99,55 unidades. Los analistas señalaron que, tras semanas de compras impulsadas por el refugio ante el conflicto en Medio Oriente, el sentimiento comenzó a mostrar un cambio sutil.
La atención de los operadores se desplazó hacia la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, que anunciará su decisión este miércoles, seguida por el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón el jueves. Aunque el consenso del mercado indicó que las entidades mantendrán las tasas sin cambios, la preocupación radicó en el tono de los comunicados.
En el mercado de divisas, el euro aprovechó la debilidad del billete verde y subió un 0,31%, situándose en 1,154 dólares, recuperándose del mínimo de 1,140 que había tocado en la sesión previa. Por su parte, el yen japonés mostró una leve apreciación del 0,01% para ubicarse en las 159 unidades por dólar. A pesar de este respiro, la moneda nipona se mantuvo cerca del nivel crítico de 160, lo que motivó a la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, a reiterar que el gobierno está preparado para tomar medidas decisivas contra la volatilidad.
Dólar australiano al alza y cautela en Wall Street
Una de las notas destacadas de la jornada fue el fortalecimiento del dólar australiano, que subió un 0,46% hasta los 0,7104 frente a su par estadounidense. El impulso respondió a que el banco central de Australia elevó las tasas de interés por segundo mes consecutivo, alcanzando su nivel más alto en diez meses (4,1%). En una votación muy reñida de 5 a 4, la entidad advirtió que los riesgos inflacionarios derivados de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán se inclinaron al alza, revirtiendo recortes realizados el año pasado.
En Wall Street, las acciones lograron cerrar al alza por segunda sesión consecutiva, desafiando la presión de los costos energéticos. El promedio industrial Dow Jones subió un 0,10%, mientras que el S&P 500 avanzó un 0,25% y el Nasdaq Composite lideró las ganancias con un 0,47%. El sector energético fue el principal motor de los índices, beneficiado por el rally del crudo, mientras que las aerolíneas mostraron resiliencia gracias a las proyecciones de una fuerte demanda estacional para la primavera.
A pesar del optimismo bursátil, los estrategas de mercado advirtieron sobre un posible escenario de "estanflación" o recesión si la crisis petrolera se vuelve estructural. Las expectativas de flexibilización monetaria se redujeron drásticamente: los mercados pasaron de prever recortes de 50 puntos básicos a finales de año a solo 26 puntos. En Europa, la situación fue inversa, ya que los operadores comenzaron a descontar posibles subas de tasas para 2026, un cambio radical frente a la probabilidad de recortes que se manejaba antes del inicio de las hostilidades en el Golfo.
Bonos moderados y el factor geopolítico
El mercado de bonos del Tesoro de EEUU se mostró relativamente moderado este martes tras las fuertes fluctuaciones de los días previos. El rendimiento de los bonos a 10 años cayó levemente al 4,202%, aunque acumuló un aumento de 24 puntos básicos en lo que va del mes. Por su parte, la rentabilidad a dos años, más sensible a las expectativas de la Fed, se situó en 3,672%. Los analistas coincidieron en que el mensaje del presidente de la Fed, Jerome Powell, será restrictivo para evitar que las expectativas de inflación se desanclen ante el cierre parcial del estrecho de Ormuz.
En el plano geopolítico, las declaraciones de Donald Trump sobre una salida de la operación militar "en un futuro muy próximo" no lograron calmar totalmente a los mercados, dado que la violencia en el terreno continuó escalando. Irán reanudó sus ataques con drones contra instalaciones petroleras en los Emiratos Árabes Unidos, lo que mantuvo la prima de riesgo elevada. Esta incertidumbre provocó que el indicador de volatilidad CBOE (el "índice del miedo") subiera ligeramente hasta los 23,73 puntos, reflejando que la cautela sigue primando sobre la euforia.

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