1 de septiembre 2026 - 17:54

El dólar global se fortaleció por la suba del crudo y los bonos, mientras el mercado apuesta por una Fed más dura

La renovada escalada militar entre Estados Unidos e Irán elevó el precio del crudo, reforzando las expectativas de una suba de tasas en setiembre.

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El dólar ganó terreno frente a las principales monedas ante el aumento de los rendimientos de los bonos y los nuevos temores inflacionarios.

El dólar global se fortaleció este martes frente a las principales monedas, respaldado por el repunte del petróleo y el aumento de los rendimientos de los bonos soberanos, en una jornada marcada por la renovada escalada militar entre Estados Unidos e Irán.

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El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas, avanzó 0,27% hasta 99,68 puntos, en un mercado que volvió a buscar activos considerados refugio ante el incremento de la incertidumbre geopolítica.

La nueva ofensiva militar también llevó a los precios del petróleo a subir más de 4%, lo que reavivó las preocupaciones sobre una eventual aceleración de la inflación y aumentó las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) deba mantener una política monetaria más restrictiva.

El petróleo volvió a poner presión sobre la inflación

Estados Unidos lanzó nuevos ataques aéreos contra objetivos iraníes, mientras Teherán volvió a amenazar con responder y advirtió sobre posibles interrupciones de las exportaciones de petróleo desde el Golfo.

El recrudecimiento del conflicto impactó sobre los mercados energéticos y llevó al petróleo a registrar una fuerte suba. El riesgo está puesto especialmente sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo.

La escalada energética repercutió sobre los mercados de deuda. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó su nivel más alto desde enero de 2025, mientras que el rendimiento del bono japonés a 10 años llegó al 3% por primera vez en 30 años.

Los mayores rendimientos suelen favorecer al dólar porque aumentan el atractivo relativo de los activos denominados en moneda estadounidense y, al mismo tiempo, reducen el apetito por activos considerados de mayor riesgo. "La caída en los mercados de bonos mundiales se está intensificando y el dólar está subiendo a medida que el recrudecimiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán reaviva los riesgos de inflación, aumenta la probabilidad de subidas de los tipos de interés en los próximos meses y hace que los activos refugio resulten más atractivos”, explicó Karl Schamotta, estratega jefe de mercado de Corpay.

Crecen las apuestas por una suba de tasas de la Fed

El nuevo escenario reforzó las expectativas de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal en su reunión de setiembre. Los operadores de futuros de fondos federales calculaban ahora una probabilidad de alrededor de 68% de una suba de 25 puntos básicos en septiembre, frente a apenas 35% antes del discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole.

Warsh había advertido que la Reserva Federal "tendrá trabajo por hacer" si la inflación no se modera, una señal que los mercados interpretaron como una advertencia de que podrían ser necesarias nuevas subas de tasas.

A ese escenario se sumó este martes el gobernador de la Fed Michael Barr, quien sostuvo que, si la inflación no se desacelera rápidamente, será momento de que el banco central aumente las tasas de interés. Los datos de inflación también respaldaron una postura más cautelosa. El índice de precios de los gastos de consumo personal, el PCE, había mostrado un incremento interanual de 3,7% en julio, por encima del 3,6% esperado por los economistas.

La próxima gran referencia para los mercados será el informe de empleo de agosto, que se publicará este viernes. Los analistas consultados por Reuters esperan que los empleadores hayan creado unos 56.000 puestos de trabajo durante el mes. El dato será especialmente relevante porque permitirá evaluar la fortaleza del mercado laboral y determinar cuánto margen tendrá la Fed para seguir endureciendo su política monetaria sin afectar el crecimiento.

El mercado mira también la deuda de Estados Unidos

El avance del dólar se produjo además en un contexto de creciente preocupación por los rendimientos de los bonos estadounidenses y por la estrategia del Tesoro.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había anunciado que el gobierno duplicaría el volumen de sus operaciones de recompra de bonos a largo plazo, una medida destinada a aliviar las presiones sobre el mercado de deuda. Sin embargo, la intervención también generó dudas entre los inversores debido al impacto que podría tener sobre la percepción de la política fiscal estadounidense.

Bessent sostuvo este martes que los rendimientos de los bonos reflejaban un mayor crecimiento de la economía estadounidense y expectativas de inflación "estables o a la baja". El mercado, sin embargo, continúa evaluando si la estrategia del Tesoro será suficiente para contener los rendimientos de largo plazo en un escenario de mayor endeudamiento y fuerte incertidumbre internacional.

El euro cayó y el yen volvió a debilitarse

La fortaleza del dólar se reflejó en sus principales cruces. El euro cayó 0,23% hasta los 1,1589 dólares, mientras que la libra esterlina perdió 0,26%, hasta los 1,3511 dólares.

La moneda europea también quedó condicionada por las expectativas de una política más restrictiva del Banco Central Europeo, luego de que la integrante de su consejo Isabel Schnabel señalara que las tasas deberían subir aún más ante los riesgos de inflación asociados al conflicto en Medio Oriente.

En tanto, el yen japonés perdió 0,3% hasta 160,19 por dólar, nuevamente por encima de un nivel considerado sensible por los mercados.

La moneda japonesa había recibido apoyo después de que Bessent señalara que esperaba medidas del Gobierno y del Banco de Japón para fortalecerla. También había pedido al gobernador del banco central japonés, Kazuo Ueda, utilizar la política monetaria para contener las expectativas de inflación y evitar una volatilidad excesiva del yen.

Por ahora, sin embargo, el diferencial de tasas entre Estados Unidos y Japón continuó favoreciendo al dólar. "Los inversores siguen centrados en el diferencial de tipos de interés, aún desfavorable, de Japón con Estados Unidos y en las dudas sobre la agresividad con la que el Banco de Japón endurecerá su política monetaria”, señaló Joel Kruger, estratega de mercado de LMAX Group.

Wall Street inició setiembre con fuertes pérdidas

El deterioro del escenario inflacionario también golpeó a las bolsas estadounidenses. Los principales índices de Wall Street cerraron a la baja, afectados por la suba del petróleo, el aumento de los rendimientos de los bonos y la posibilidad de que la Fed mantenga o profundice su postura restrictiva.

El Dow Jones cayó 0,79% hasta 52.766,93 puntos, mientras que el S&P 500 perdió 0,71%, hasta 7.631,47 puntos, y el Nasdaq Composite retrocedió 1,03%, hasta 26.099,77 unidades.

Las acciones energéticas fueron las principales ganadoras del día debido al incremento del precio del crudo, mientras que los sectores vinculados al consumo fueron de los más castigados.

El índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia también cayó 2,1%, con todos sus componentes en terreno negativo. La relación entre las tasas y las acciones volvió a quedar en primer plano: cuanto mayores sean los rendimientos de los bonos, mayor es el costo de financiamiento para las empresas y menor puede ser el atractivo de las acciones, especialmente aquellas cuya valuación depende de expectativas de crecimiento futuro.

El mercado enfrenta un setiembre más incierto

La jornada marcó un comienzo inestable para septiembre, un mes que históricamente presenta un desempeño débil para las acciones estadounidenses. A esto se sumó una combinación particularmente compleja: petróleo en alza, rendimientos elevados, inflación persistente y mayores expectativas de subas de tasas.

"Tras los comentarios belicistas de Kevin Warsh el viernes, tenemos ataques en Irán y el petróleo sube", explicó Ross Mayfield, analista de estrategia de inversión de Baird y luego, agregó: "Es la combinación perfecta para un día de aversión al riesgo en un mercado que cotiza cerca de máximos históricos".

El mercado quedó así pendiente de dos variables que podrían definir la evolución de los activos financieros durante setiembre: la trayectoria del conflicto en Medio Oriente y la fortaleza de la economía estadounidense. El dato de empleo del viernes será la próxima prueba. Un mercado laboral todavía sólido podría reforzar las apuestas a una suba de tasas y sostener al dólar, mientras que una desaceleración marcada en la contratación podría volver a poner en duda la necesidad de un nuevo ajuste monetario.

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