La calificadora Morningstar DBRS destacó que la posición macroeconómica sólida de Uruguay le permitió resistir los shocks globales de los últimos meses, pero puso el foco en las perspectivas “mediocres” de crecimiento y la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Morningstar DBRS destaca la resiliencia ante shocks, pero advierte por el crecimiento y el déficit fiscal
La agencia calificadora canadiense valoró la posición macroeconómica sólida de Uruguay, mientras alertó por el bajo nivel de inversión.
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Morningstar DBRS destacó la fortaleza de Uruguay, aunque alertó por el crecimiento y el déficit fiscal.
Si bien resaltó el impulso del consumo privado y las exportaciones, la calificadora canadiense alertó por el bajo nivel de inversión y apuntó a la trayectoria del déficit fiscal como el principal factor que podría comprometer la calificación crediticia, que se mantiene en BBB con perspectiva estable.
Para Morningstar, la economía mostró “una notable resiliencia en un entorno internacional complejo”, marcado por el conflicto bélico en Medio Oriente y el encarecimiento de la energía, la volatilidad de los mercados financieros y las turbulencias arancelarias.
Energías renovables, exportaciones y una macro ordenada
Sobre este punto, indicó que el país sobrellevó la situación gracias a su menor dependencia de la energía importada, sus relaciones comerciales diversificadas y una gestión macroeconómica creíble.
Si bien admitió que los shocks externos todavía podrían afectar al país, “la posición macroeconómica es sólida”, valorando puntualmente la política de Estado en materia de energías renovables que “han reducido sustancialmente la vulnerabilidad a los shocks de los precios del petróleo”, ya que casi toda la electricidad proviene de fuentes renovables.
Al mismo tiempo, la calificadora resaltó el “sólido desempeño de los exportadores uruguayos pese al aumento del proteccionismo a nivel mundial”, con China, Brasil y la Unión Europea (UE) como destinos claves, principalmente en la demanda de productos ganaderos. También puso de relieve el “limitado impacto” de los aranceles impuestos por Estados Unidos.
En materia financiera, remarcó el “acceso favorable al financiamiento externo pese a la volatilidad de los mercados globales de bonos”, recordando el bajo spread de los títulos y la emisión en el mercado internacional del bono en dólares con vencimiento en 2037, que tuvo un rendimiento anual de 5,36%.
Perspectivas de crecimiento “poco alentadoras”
A pesar de estos activos, Morningstar DBRS evaluó que las perspectivas de crecimiento son “poco alentadoras”, anticipando un 1,5% para este año y un 2% para 2027, en ambos casos por debajo de la previsión del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
“Las perspectivas de crecimiento son mediocres”, definió la agencia, con el foco puesto en la inversión. Además, alertó por los riesgos vinculados a la llegada de El Niño, que podrían afectar la actividad económica e incidiendo a la baja en las proyecciones.
En paralelo, valoró positivamente la persistencia de la inflación dentro del rango de tolerancia del Banco Central del Uruguay (BCU) por 39 meses consecutivos (con la excepción de marzo, cuando cayó al 2,9%) y definió que “las cuentas externas están en buenas condiciones y el sistema bancario local está bien capitalizado y es rentable”.
El déficit fiscal como desafío para la nota crediticia
Al trazar un diagnóstico sobre la calificación crediticia, el informe reveló que “el principal desafío es la perspectiva fiscal”, recordando que el déficit del sector público consolidado —excluyendo los efectos de los “cuarentones”— alcanzó el 4,8% del PIB en 2025, su nivel más elevado desde la pandemia.
Si bien hoy el déficit fiscal es de 4,4%, la administración de Yamandú Orsi apunta a reducirlo hasta el 3% en 2029. Morningstar DBRS valoró el compromiso con la sostenibilidad, pero advirtió que el ritmo de consolidación podría ser más lento de lo previsto.
Entre las luces amarillas, identificó que la recaudación podría quedar por debajo de las expectativas ante proyecciones de crecimiento “ligeramente optimistas” en la ley de Presupuesto, así como en el compromiso político de proteger el gasto público.
Sobre este último punto, la agencia canadiense también hizo un punto sobre la puja interna en el Frente Amplio (FA). “El principal desafío de Orsi será convencer a integrantes de su propio partido —muchos de los cuales promueven un mayor gasto social y un Estado más redistributivo— de mantener el control sobre el gasto mientras avanza gradualmente el plan de consolidación basado en mayores ingresos”, concluyó.

