28 de febrero 2024 - 14:01

El Ejecutivo agregó un componente más al cálculo del precio del combustible

La decisión fue comunicada por el Ministerio de Industria, Energía y Minería y establece que se contemplen los costos financieros de las distribuidoras.

El Poder Ejecutivo decidió agregar el Precio Máximo Intermedio Transitorio al cálculo del combustible.

El Poder Ejecutivo decidió agregar el Precio Máximo Intermedio Transitorio al cálculo del combustible.

Foto: Ámbito Uruguay

El Poder Ejecutivo publicó un decreto a finales de enero donde se agrega un nuevo componente al cálculo de los precios del combustible que determina el gobierno, la decisión del Ministerio de Industria, Energía y Minería (Miem) corresponde a que se contemplen los costos financieros de las distribuidoras.

El Miem publicó el 30 de enero el Decreto 43/024 con la firma del presidente Luis Lacalle Pou para comunicar el agregado de un nuevo índice a la hora de calcular el precio del combustible, un cálculo llevado a cabo por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea).

El objetivo de este agregado es tener en cuenta el costo financiero del capital de trabajo de las distribuidoras de combustible. Esto surge de la demora de siete días que se ocasiona entre los distribuidores mayoristas - que pagan a contado el suministro de Ancap- y la cobranza de los distribuidores minoristas.

Entre los distribuidores mayoristas en Uruguay se encuentran la Distribuidora Uruguaya de Combustibles SA (Ducsa) - la cual pertenece a Ancap -, Axion y Disa.

El decreto remarca como "pertinente" el agregado al cálculo de los precios del combustible del Precio Máximo Intermedio Transitorio (PMIT), la cual corresponde a las ventas que les realizan las distribuidoras mayoristas a la minoristas, entre las que se encuentran las estaciones de servicio y otros puntos de venta.

¿Cómo se calcula el combustible en Uruguay?

Antes de este agregado, el cual aún no se aplicó, el precio de los combustibles en Uruguay es determinado mensualmente a partir de una herramienta que se denomina Precios de Paridad de Importación (PPI), y se aplica a la importación de los productos derivados del petróleo como un precio de referencia por la Ursea, que luego el Poder Ejecutivo utiliza para fijar las tarifas finales.

El objetivo de esta metodología que se aplica desde 2002, pero sufrió modificaciones en 2010 y en 2017, es transparentar los costos de los combustibles (gasolinas, gasoil, fuel oil, gas licuado de petróleo o supergás, y propano) frente a los consumidores finales; sobre todo considerando que la importación y producción de derivados del petróleo en el país está en menos de Ancap.

De esta forma, y basándose en el PPI —además de otras consideraciones de carácter político y económico—, el gobierno establece el Precio en Planta Ancap (PEP); es decir, el valor que, sin impuestos, consiste en el ingreso neto que percibe la empresa por sus ventas.

¿Cómo funciona el PPI?

El PPI considera diferentes costos de los servicios relacionados con la importación de combustibles en Uruguay, para luego fijar un precio de referencia que puede ajustarse según otras necesidades financieras empresariales u objetivos de políticas públicas señaladas por el Poder Ejecutivo.

El cálculo no está limitado a corto plazo —en tanto incluye costos de inversión además de los operativos y de mantenimiento—, e intenta reflejar la actividad de un importador y los costos de eficiencia que eventualmente tendría que asumir para acceder a productos de calidad similar a los requeridos en el mercado doméstico.

Los elementos dentro del PPI

La metodología considera estos elementos al momento de hacer el cálculo:

  • el valor FOB (Free on Board) en un mercado de referencia, es decir, el valor de los combustibles en el puerto de origen, que varía según cada producto;
  • la totalidad de costos, gastos y tasas necesarias para colocar el producto a la salida de las principales plantas de despacho;
  • una remuneración para la infraestructura en logística disponible (instalaciones portuarias, almacenaje, poliducto, entre otras);
  • el régimen tributario vigente (tasa consular, comisión del BROU, tasa de inflamables, IVA, IMESI, etc.);
  • acuerdos con los sellos distribuidores de combustibles;
  • bonificaciones reconocidas a las estaciones de servicio;
  • valores promedios de fletes desde los centros de expendio mayorista hasta el consumidor final reportados por Ancap;
  • y el costo de los biocombustibles (bioetanol y biodiesel) que Ancap debe incorporar a las gasolinas y al gasoil según la Ley 18.195.

Cabe destacar que los costos de mayor incidencia en el precio son ajenos y no modificables por la Ancap y son volátiles en tanto depende de variables que se determinan en los mercados internacionales. Esto hace que los precios aumenten debido a la coyuntura mundial.

También la incidencia del tipo de cambio es fundamental, en tanto el precio de los combustibles se calcula en moneda local.

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