Frigorífico Casa Blanca llevó a cese a 110 trabajadores.
El Frigorífico Casa Blanca anunció el cese de 110 trabajadores debido a una reestructuración que está llevando a cabo la empresa, en el marco de un momento complejo para el sector cárnico que afronta cierres totales, despidos, funcionamiento intermitente y baja en la actividad.
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Desde la Federación de Obreros de la Industria Cárnica y Afines (Foica) comunicaron que un total de 90 trabajadores se han ido de la empresa, mientras que otros 180 se encuentran en seguro de paro. En tanto, los 110 que se encuentran en cese esperan una nueva reunión con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), especialmente con la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra).
Los altibajos paralelos en la industria cárnica no son una novedad: pese a los muy buenos números que obtuvo el sector en términos de negocios e ingresos —con las exportaciones de carne siendo el principal motor de un 2025 con resultados excepcionales—, el cierre de frigoríficos a lo largo del año pasado fue prácticamente una constante, así como la precaria situación de cientos de trabajadores de un sector fuertemente presionado por la menor disponibilidad de ganado para la faena —un efecto retardado de la histórica sequía de 2023— y la caída consecuente en la misma.
Este escenario todavía se mantiene con el comienzo del 2026, tal y como advirtió el presidente de Foica, Martín Cardozo, que apuntó el escenario "heterogéneo": mientras hay plantas que mantienen sus niveles de actividad, otras atraviesan momentos críticos, con cierres, reestructuras y trabajadores sin cobertura de seguro de desempleo.
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La faena cae por diversos factores en Uruguay.
Al respecto, Cardozo subrayó que, “de los aproximadamente 30 frigoríficos del país, solo entre 10 y 11 presentan una situación laboral estable": "El resto enfrenta distintos niveles de dificultad, baja actividad, funcionamiento intermitente o cierre total”.
Uno de los motivos es la baja faena, pero también las condiciones específicas que impone el mercado externo para la colocación de ganado. Si bien algunos sostienen que con 12 millones de cabezas todos los frigoríficos deberían trabajar a pleno, el dirigente sindical explicó que "Uruguay funciona a demanda y depende de los mercados internacionales", entre los cuales se manejan cuotas de exportación —como la 481 o la Hilton— que "exigen condiciones específicas de producción y materia prima, cuyos costos no todas las empresas pueden afrontar".
A este acceso desigual se le suma, además, la dificultades financieras que impiden las importantes inversiones en tecnología e innovación necesarias. “Hay frigoríficos que pueden sostener precios incluso a pérdida, y otros que no. Eso termina concentrando la actividad en pocas empresas”, señaló el presidente de Foica.
Precios internacionales al alza
Mientras tanto, el mercado internacional se mantiene con un escenario de buenos precios, superando esta semana las referencias máximas de 2022 y confirmándose cierta estabilidad, alejando los temores de una brusca caída en los valores, como ocurrió en ese entonces.
Los valores del ganado a faena, así como los de todo el complejo ganadero, mantienen una fuerte tendencia alcista que predominó todo el año. Los mejores novillos se pagan a 5,70 dólares por kilo, entre 10 y 15 centavos más que una semana atrás y en valores récord.
A su vez, la ventana de faena de corral para la cuota 481 y la incertidumbre que genera la falta de lluvias no parecen ser factores suficientes para influir en la tendencia al alza, que continúa.
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