El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aceleró su estrategia de desdolarización de la deuda pública y el stock en moneda local creció 1,1 puntos porcentuales, llegando al 56,6% del total, a apenas cuatro décimas del objetivo planteado por el gobierno para el final del período.
Así surge del reporte trimestral difundido por la Unidad de Gestión de Deuda (UGD), dependiente del MEF, donde se reveló que el endeudamiento bruto total alcanzó entre enero y julio un total de 4.005 millones de dólares.
La UGD vinculó el incremento de la deuda en moneda local a mayores emisiones netas de este tipo en los mercados domésticos, mientras resaltó el avance está “estrechamente alineado con el objetivo estratégico de alcanzar al menos el 57% de la deuda total en moneda local para el final de la administración”.
Desdolarizar la deuda surge como uno de los pilares de la estrategia del MEF, que busca así contribuir a la reducción de los riesgos de descalce de monedas ante movimientos bruscos del dólar, una mejora de la sostenibilidad de la deuda y el fortalecimiento de la resiliencia ante shocks externos.
La creciente influencia de la deuda en pesos nominales
Dentro de la desdolarización, se vio además en los últimos meses un creciente impulso a los títulos en pesos nominales, por encima de la deuda indexada a la inflación, algo que habla de la credibilidad de la política monetaria que implementa el Banco Central del Uruguay (BCU).
Del total de emisiones en el mercado doméstico, donde colocó un total de 2.144 millones de dólares con subastas de diferentes Notas del Tesoro (NT), un 57% (1.226 millones) fue en pesos nominales a tasa fija, mientras un 24% (506 millones) en Unidades Indexadas (UI), vinculadas a la inflación; y 412 en Unidades Previsionales (UP), que siguen la trayectoria de los salarios.
“Esta creciente capacidad de los inversores domésticos para absorber deuda soberana ha fortalecido la estrategia de desdolarización de larga data de Uruguay, reduciendo la exposición a la volatilidad del tipo de cambio y proporcionando una base de financiamiento estable en medio de turbulencias en los mercados globales”, destacaron desde la UGD.
La deuda sigue lejos del ancla de mediano plazo
Con respecto a la deuda bruta, la UGD proyecta que se encuentra en el 61,2% del PIB nominal, con un aumento de 1,4 puntos porcentuales en el último semestre.
En tanto, la deuda neta está en 57,6% del PIB, con un incremento de 1,8 puntos porcentuales, pero lejos de alcanzar el ancla de mediano plazo, previsto en la ley de Presupuesto quinquenal en 65%.