La rescisión del contrato con Cardama por la construcción de las patrullas oceánicas (OPV) vuelve a encender la polémica entre el gobierno y la oposición, con críticas cruzadas por el accionar que derivó en la firma con el astillero español.
“Me llama poderosamente la atención la coincidencia de argumentos”, expresó el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz.
El caso Cardama sigue generando cruces entre el oficialismo y la oposición.
La rescisión del contrato con Cardama por la construcción de las patrullas oceánicas (OPV) vuelve a encender la polémica entre el gobierno y la oposición, con críticas cruzadas por el accionar que derivó en la firma con el astillero español.
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El prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, fue uno de los integrantes que se mostró más enérgico sobre la actitud de los integrantes de la Coalición Republicana (CR), al frente de la gestión cuando se concretó el convenio. “Es como que hubiera un acuerdo tácito entre el astillero y la oposición”, apuntó el jerarca.
“Me llama poderosamente la atención la coincidencia de argumentos entre las evacuaciones de vista que hace Cardama y los argumentos de la oposición. Son un calco”, cuestionó Díaz la postura de la CR.
En esa línea, sentenció que “el Estado uruguayo fue engañado” y recordó que “hay un incumplimiento grave por la sencilla razón de que se presentó una garantía trucha y nunca hubo una explicación ni una propuesta formal de nada”, para luego rematar: “Simplemente se politiza el debate; de jurídico, nada”.
Por otra parte, Díaz cuestionó que el dueño del astillero español salió “a ‘gallear’ sin dar explicaciones” en los medios de comunicación y contrapuso: “Un buen hombre de negocios lo que hace es pedir disculpas”.
“La forma es que el señor Cardama hubiera venido al Uruguay a través de un representante real, un abogado de él, y hubiera dicho: ‘Señores, primero pedir disculpas’, porque al Estado uruguayo se lo respeta”, afirmó.
Para el prosecretario de Presidencia, “hay que pedir disculpas cuando tú presentaste documentación falsa y engañaste o participante voluntaria o involuntariamente de un engaño”.
A la par, el jerarca enumeró la serie de comunicaciones y contrapuso que no hubo propuestas de la firma española. “Simplemente hubo una serie de improperios y más o menos la misma línea de defensa de que esto es una decisión política”, afirmó y redobló la apuesta: “Es más, dice ‘me engañaron’, pero no dice cómo, ni quién, ni con quién contactó, ni cuánto pagó”.
Por su parte, desde la oposición insisten en invalidar la rescisión del contrato y ponen el foco en la posibilidad de un juicio millonario. “El gobierno no dice toda la verdad”, apuntó el senador del Partido Nacional (PN), Javier García, quien era el titular del Ministerio de Defensa Nacional (MDN) durante las negociaciones con el astillero.
García aseguró en diálogo con Informativo Carve que hubo encuentros entre integrantes del gobierno y abogados de Cardama. “Desmientan que hubo reuniones en las que estuvo (Gonzalo) Fernández y si no llevó garantías”, aseguró García sobre el letrado defensor de la firma española, para luego señalar que el gobierno llevó adelante “acciones irregulares que tenían como objetivo el boicot del contrato”.
En tanto, el referente blanco y sucesor de García en el MDN, Armando Castaingdebat, puso el foco en la posibilidad de que Cardama vaya a la Justicia internacional. “Es un juicio que va a llevar varios años y va a pagar Juan Pueblo”, cuestionó en declaraciones a radio Sarandí el exjerarca, asegurando que el MDN “lleva gastado más de 200.000 dólares” hasta el momento. Sobre el futuro del proceso, anticipó que, si el único argumento es el de la garantía, “perdemos antes de empezar”.
Desde el Partido Colorado (PC) también hubo voces críticas. El senador Andrés Ojeda consideró que “es imposibles trabajar sin información” y acusó al gobierno de “esconder” los informes, mientras el diputado Juan Martín Jorge consideró que “el astillero es una sociedad insolvente, con patrimonio negativo o insuficiente”, por lo que argumentó: “la solución era renegociar el contrato: garantía nueva, rebaja del precio y la posibilidad de rescindir ante otro incumplimiento”.
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