El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) presentó una nueva propuesta para destrabar el conflicto entre la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra), que negocian desde hace meses un nuevo convenio colectivo sin éxito.
El documento plantea llevar de 20 a 21 los jornales asegurados a partir de mayo de 2027, buscar "un punto medio" en el monto de la partida extraordinaria a la firma y crear una partida diferencial de carácter compensatorio. "La presente propuesta no pretende innovar, sino recoger las posiciones manifestadas por ambas partes y poner sobre la mesa un planteo respecto de los temas pendientes", señala el MTSS en el texto y exhorta a ambas partes a analizarla "con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo que pueda ser resuelto el próximo lunes".
El primer punto, el más discutido a lo largo de todo el conflicto, toma como base la oferta que la propia empresa había presentado el 28 de agosto y propone que los trabajadores que hoy cuentan con 20 jornales asegurados pasen a tener 21 a partir de mayo de 2027, manteniendo el resto de las condiciones de aquel documento. El reclamo original del sindicato había sido de 25 jornales mínimos.
El segundo punto apunta a la partida extraordinaria que debe pagarse al momento de firmar el convenio: la empresa había ofrecido 27.500 de pesos, mientras que el sindicato reclamaba 50.000 de pesos por cada mes que se extendiera la negociación. El ministerio propone directamente "que se establezca en el punto medio", sin precisar un monto.
El tercer punto contempla la creación de una "partida diferencial excepcional", de carácter compensatorio, destinada a los sectores que efectivamente realizaron mayores tareas fuera del marco previsto en el convenio colectivo vigente hasta ahora.
Un conflicto que lleva meses de negociación
Según reconstruyó el Ministerio en el propio documento, las negociaciones por el nuevo convenio comenzaron a principios de año, el 8 de abril, según el acta formalizada en el MTSS, y acumularon más de 40 reuniones entre las partes, sin llegar a destrabar sus diferencias antes de que el convenio anterior perdiera vigencia el 27 de abril. Ante la falta de acuerdo, en junio ambas partes recurrieron a la Dirección Nacional de Trabajo (DINATRA), y desde entonces se sucedieron nuevas instancias tripartitas y encuentros bilaterales, hasta la propuesta de este miércoles, calificada por el propio Ministerio como una "propuesta de acercamiento" surgida después de una nueva ronda tripartita en la que, pese a los avances, no fue posible cerrar un consenso definitivo.
El ministro del MTSS, Juan Castillo, había adelantado el trabajo sobre el borrador en los días previos, elevado para su definición a la Secretaría de la Presidencia y a los ministerios de Economía y Finanzas, y de Transporte y Obras Públicas. Castillo remarcó en esa instancia que las posturas de la empresa y del sindicato no resultaban "coincidentes" entre sí y que el objetivo del gobierno era "flexibilizar las posturas iniciales" de ambas partes.
La TCP es la principal terminal de contenedores del país y está operada por el consorcio belga Katoen Natie, con el 80% de las acciones, y por el Estado a través de la Administración Nacional de Puertos (ANP), con el 20% restante. El Supra viene remarcando en sus comunicados que la empresa tiene asegurada la explotación de la terminal hasta 2081, a partir de la extensión de la concesión acordada en 2021, y reclama que la estabilidad laboral de los trabajadores tenga una perspectiva de largo plazo equivalente a esa garantía empresarial.
La postura de las partes hasta ahora
Desde Katoen Natie habían sostenido que la propuesta presentada el 28 de agosto, que incluyó mejoras en 20 puntos del convenio, siete que mantenían contenidos previos, cinco que mejoraban condiciones existentes y ocho beneficios completamente nuevos, estaba "formulada en términos definitivos" y no presentó cambios desde entonces. El sindicato, por su parte, había rechazado esa oferta por considerarla insuficiente, mientras mantenía una asamblea permanente y reclamaba mayor estabilidad laboral para los trabajadores con mayor antigüedad en la terminal.
El propio Ministerio reconoció en el documento que se trata de un tema de especial "preocupación" para el gobierno y remarcó que la falta de acuerdo "dio lugar a medidas sindicales que han traído consecuencias para el comercio, la producción, la economía y, obviamente, para los propios involucrados". Con el planteo ya sobre la mesa, la definición sobre si las partes lo aceptan quedará para los próximos días, con el lunes próximo como el nuevo horizonte que se fijó el gobierno para cerrar el acuerdo.