El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) puso en marcha una nueva medida obligatoria destinada a reducir la presencia de residuos de medicamentos veterinarios en las carnes exportadas, una problemática que ha generado observaciones de mercados internacionales y que preocupa tanto a las autoridades como a los distintos actores de la cadena cárnica nacional.
La disposición fue establecida mediante la Resolución Nº 132/026 de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), que entró en vigencia el pasado 9 de junio. La normativa apunta a reforzar los controles sanitarios en remates feria y exposiciones, especialmente en aquellas zonas donde se aplican tratamientos preventivos vinculados al control de la garrapata.
La resolución, firmada por el director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, determina que en determinados procedimientos sanitarios oficiales solo podrán utilizarse medicamentos veterinarios cuyos tiempos de espera sean compatibles con el período mínimo de permanencia que los animales deben cumplir en el establecimiento de destino antes de ser enviados a faena.
La decisión surge ante la preocupación por la detección de residuos de productos veterinarios en carnes destinadas a la exportación. En los últimos años, diversos episodios encendieron señales de alerta tanto en la industria frigorífica como en los organismos de control, debido a las exigencias cada vez más estrictas de los mercados compradores.
El foco en la lucha contra la garrapata
Según explicó el coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Carlos Fuellis, la nueva normativa se concentra especialmente en los tratamientos preventivos que realizan los servicios oficiales en remates feria ubicados en zonas bajo control sanitario.
Hasta ahora, algunos de los productos autorizados para esos tratamientos podían presentar tiempos de espera superiores al plazo mínimo que los animales debían permanecer en el predio de destino antes de ingresar a frigorífico. Esa situación generaba un riesgo potencial de que, aun cumpliendo las exigencias establecidas, los animales llegaran a faena con residuos detectables de los medicamentos aplicados.
Con la nueva disposición, los funcionarios responsables de los controles sanitarios deberán utilizar únicamente productos cuyo período de espera sea inferior al tiempo de permanencia exigido para el envío a plantas frigoríficas habilitadas para exportación. Además, cada tratamiento deberá quedar registrado en la Guía de Propiedad y Tránsito, fortaleciendo la trazabilidad de los animales y facilitando las tareas de control.
Preservar mercados y credibilidad sanitaria
La medida también se enmarca en la estrategia del MGAP para preservar la reputación sanitaria de Uruguay en el comercio internacional. Recientemente, las autoridades debieron investigar un nuevo caso reportado por China, donde se detectaron residuos de un producto veterinario en carne exportada desde el Frigorífico Tacuarembó. Para las autoridades, evitar este tipo de situaciones es clave para mantener el acceso a mercados de alto valor y sostener la confianza construida durante décadas por la cadena cárnica uruguaya.
Fuellis señaló que la resolución forma parte de un conjunto de acciones orientadas a promover el uso responsable de medicamentos veterinarios y el estricto cumplimiento de los tiempos de espera. Según indicó, la incorporación de nuevas herramientas de control busca minimizar los riesgos de incumplimientos y reforzar las garantías de inocuidad alimentaria.
La normativa también encomienda a los servicios veterinarios departamentales, locales y zonales la difusión de las nuevas disposiciones entre las organizaciones responsables de remates feria y exposiciones, con el fin de asegurar una implementación efectiva en todo el territorio nacional. De esta manera, el MGAP procura fortalecer la prevención y proteger la confianza internacional en la calidad y seguridad de sus exportaciones de carne.