El gobierno suspendió la importación de pollo desde Brasil

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El Ejecutivo tomó esta medida mientras busca soluciones a los reclamos del sector avícola local. Lacalle Pou prometió responder la semana próxima.

El gobierno suspendió la importación de pollo de Brasil y realizará una observación constante de lo que suceda en el mercado avícola para adoptar decisiones puntuales respecto de los permisos de importación de pollo trozado a Uruguay, y así no generar perjuicios en los diferentes actores de la cadena avícola nacional ni tampoco en los consumidores.

La decisión del monitoreo fue comunicada a los distintos representantes de la Cadena Avícola que se reunieron el lunes con el presidente Luis Lacalle Pou para analizar la situación avícola y el impacto de la libre importación de pollo desde Brasil en 2022. La conclusión fue que el encuentro resultó fructífero, aunque los productores esperan que en las próximas semanas y meses se concreten las medidas prometidas.

Asimismo, en una reunión que tuvo lugar también el lunes con representantes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y su titular Fernando Mattos, los delegados de la Coordinadora para la Defensa de la Cadena Avícola recibieron la noticia de que los permisos de importación serán suspendidos mientras se termina de definir la situación —medida ratificada luego por Lacalle Pou.

Los pedidos de los productores avícolas

Tal y como manifestaron en varias ocasiones, el objetivo de la coordinadora no es evitar que entre pollo trozado, sino que el ingreso sea razonable y no en volúmenes elevados cuando no sea necesario, para evitar distorsiones en la plaza local que perjudiquen a la producción nacional.

Para los productores, este ingreso masivo e innecesario es lo que ocurre desde septiembre pasado. En contrapartida, el control de la importación no sería una sobreprotección al sector, sino atender a su realidad, tal y como señalan desde la agrupación.

Con la intención de dejar los reclamos más claros, los representantes avícolas entregaron una hoja de ruta al gobierno, en el cual plantean los puntos que deberían ser atendidos por las autoridades.

Entre ellos está el pedido de no otorgar nuevos permisos de importación en enero y limitar los que se den en los próximos dos meses —según los representantes, hay un sobrestock de 800 a 1.000 tonelada de pollo trozado importado que es suficiente para los próximos meses junto con la plaza local—; trabajar en el tema precio de modo que el mismo no tenga cambios bruscos; evitar la importación de pollo a granel; exigir que llegue en un envase que asegure la inocuidad y priorizar trabajar en el acceso al mercado chino.

El presidente quedó en considerar los puntos expuestos y responder durante la semana próxima.

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