El mercado laboral mostró una mejora en abril con una reducción de la tasa de desempleo al 7,5% y un aumento de la ocupación al 59,5%, de acuerdo a los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que la tasa de actividad se ubicó en 64,2%.
En Montevideo, la tasa de empleo alcanzó el 60,5% y la desocupación se situó en 7,6%, mientras que en el interior el empleo llegó al 58,8% y el desempleo fue de 7,4%. De acuerdo con la Encuesta Continua de Hogares (ECH), unas 176.000 personas permanecieron desocupadas en abril, mientras que más de 1,76 millones se encontraban ocupadas.
Por otro lado, la tasa de actividad de los hombres alcanzó el 71,6%, frente al 57,4% de las mujeres. En tanto, la tasa de empleo fue de 67% para los hombres y de 52,4% para las mujeres. La brecha también se observó en el desempleo. Mientras la desocupación masculina se ubicó en 6,4%, la femenina llegó a 8,7%, más de dos puntos porcentuales por encima. Estas diferencias continúan reflejando una menor inserción laboral de las mujeres y mayores dificultades para acceder a puestos de trabajo en comparación con los hombres.
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Los jóvenes siguen siendo el grupo más afectado
El desempleo volvió a concentrarse en los segmentos más jóvenes de la población, ya que entre las personas de 14 a 24 años la tasa de desocupación fue de 23,3%, más de tres veces superior al promedio nacional.
Entre quienes tienen entre 25 y 29 años, el desempleo alcanzó el 10,2%, mientras que a partir de los 30 años las tasas descendieron de forma significativa. El menor nivel se registró en el grupo de 65 años y más, con una desocupación de 1,8%.
A su vez, las mayores tasas de empleo se observaron entre las personas de 35 a 44 años (88,3%) y de 45 a 54 años (85,5%), consolidando a las franjas etarias centrales como las de mayor participación en el mercado laboral.
Más de uno de cada cinco trabajadores no aporta a la seguridad social
El informe también mostró que el 9,3% de las personas ocupadas se encontraba en situación de subempleo, es decir, trabajaba menos horas de las deseadas y estaba disponible para ampliar su carga laboral.
Por otra parte, la tasa de no registro a la seguridad social en el trabajo principal se ubicó en 21,7%, lo que implica que más de uno de cada cinco trabajadores desempeñó su actividad sin realizar aportes al sistema.
En cuanto a otros indicadores, el 8,1% de los ocupados estuvo temporalmente ausente de su puesto de trabajo durante el período relevado y el promedio de horas efectivamente trabajadas en la ocupación principal fue de 27,9 horas semanales.
Movilidad laboral entre marzo y abril
Entre marzo y abril, unas 22.600 personas que estaban desempleadas lograron incorporarse a un empleo, mientras que otras 21.300 personas pasaron de estar ocupadas a desocupadas.
Asimismo, unas 22.300 personas que se encontraban inactivas ingresaron al empleo y otras 26.200 pasaron de la inactividad a la búsqueda de trabajo. Los datos confirman que, pese a la mejora de los indicadores generales, el mercado laboral continúa mostrando desafíos vinculados al desempleo juvenil, las brechas de género y los niveles de informalidad laboral.