10 de febrero 2026 - 18:39

El desempleo juvenil llega al 24% y sextuplica el de los adultos mayores

El mercado de trabajo cerró el segundo semestre de 2025 con desempleo del 7,1%, pero los jóvenes de entre 14 y 24 años enfrentan tasas tres veces superiores.

El empleo se concentra entre los 30 y 54 años, mientras los extremos etarios muestran realidades opuestas.

El empleo se concentra entre los 30 y 54 años, mientras los extremos etarios muestran realidades opuestas.

Foto: Freepik

El mercado de trabajo cerró el segundo semestre de 2025 con una tasa de actividad de 64,5%, un nivel de empleo de 59,9% y un desempleo de 7,1%, pero detrás del promedio nacional se esconden diferencias profundas entre generaciones.

Los datos del informe diferencial del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que el desempleo juvenil multiplica por más de seis el de los adultos mayores, mientras que la participación laboral alcanza su punto máximo entre los 30 y 44 años.

El grupo de 14 a 24 años es el más rezagado del mercado laboral. Apenas 43,1% de los jóvenes participa activamente del mercado de trabajo y solo 32,8% logra efectivamente un empleo. En ese tramo etario, el desempleo alcanza el 24%, más de tres veces el promedio nacional y el nivel más alto de todas las edades analizadas.

La situación mejora parcialmente entre los 25 y 29 años, donde la tasa de actividad trepa al 88,2% y el empleo al 79,8%, aunque el desempleo sigue siendo elevado (9,5%), por encima del promedio país.

HAz94h7aMAADgQd

Plena inserción laboral entre los 30 y 54 años

El núcleo central del mercado de trabajo se concentra entre los 30 y 54 años, franja en la que se registran los mejores indicadores. Entre los 30 y 34 años, la tasa de actividad alcanza el 91,6% y el empleo el 86,6%, con un desempleo de apenas 5,5%.

El punto de mayor solidez se observa entre los 35 y 44 años, donde el 92,2% de la población participa del mercado laboral y el 88,3% tiene empleo, mientras que el desempleo cae al 4,2%. En el tramo de 45 a 54 años, el empleo se mantiene alto (85,3%) y el desempleo desciende aún más, hasta 3,6%.

Adultos mayores: menor participación, pero bajo desempleo

A partir de los 55 años, la participación laboral comienza a descender, aunque con tasas de desempleo muy reducidas. Entre los 55 y 64 años, la actividad es del 67,3%, el empleo del 65,2% y el desempleo se ubica en 3%.

En los 65 años y más, solo el 15,7% permanece activo en el mercado de trabajo, pero entre quienes participan el desempleo es de apenas 2,3%, el nivel más bajo de toda la estructura etaria.

foto 2

Educación y edad: un factor que profundiza las diferencias

El informe también muestra que las brechas por edad se combinan con el nivel educativo. Entre quienes cuentan con terciario completo o posgrado, la tasa de empleo alcanza el 80% y el desempleo cae al 2,1%, mientras que entre quienes no completaron el ciclo básico el empleo se reduce al 45,1%.

Esta diferencia impacta especialmente en los jóvenes, donde una parte relevante aún no finalizó su trayectoria educativa, lo que condiciona su inserción laboral temprana y explica parte del elevado desempleo en los tramos iniciales.

El panorama del segundo semestre de 2025 confirma que el mercado de trabajo se sostiene principalmente sobre la población adulta en edades centrales, mientras que los principales desafíos se concentran en la transición de los jóvenes hacia el empleo estable. La persistencia de un desempleo juvenil elevado y de una baja tasa de participación en los primeros años de vida laboral sigue siendo uno de los puntos críticos del mercado de trabajo, incluso en un contexto de indicadores globales relativamente estables.

Dejá tu comentario

Te puede interesar