El Mercosur cerró este miércoles las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) que permitirá crear un área comercial de 300 millones de personas y tendrá un impacto positivo sobre el 97% de las exportaciones de ambos bloques, según se anunció en la LXVI Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común y la Cumbre de Presidentes del Mercosur y Estados Asociados.
El Mercosur y el EFTA firmarán un tratado de libre comercio que abarcará un mercado de 300 millones de personas
Se anunció el fin de las negociaciones en el marco de la cumbre del bloque sudamericano. Ambos lados se beneficiarán de mejoras para más del 97% de sus exportaciones.
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Los cancilleres de Uruguay, Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia.
Los países involucrados, Brasil Paraguay, Argentina y Uruguay por parte del Mercosur e Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, miembros del EFTA, desarrollaron las negociaciones por ocho años, teniendo un impulso final este año con gestiones de los gobiernos de Javier Milei y Lula da Silva.
El acuerdo entre los países del hemisferio norte y Mercosur permitiría la ampliación de acceso a productos del bloque a un grupo de 14,9 millones de consumidores y con un Producto Interno Bruto (PIB) combinado de 1,4 millones de dólares.
El tratado de libre comercio será integral y de base amplia y cubrirá varios segmentos, desde el comercio de bienes y servicios, pasando por inversiones, derechos de propiedad intelectual, compras públicas, medidas sanitarias y fitosanitarias, hasta la solución de controversias, y un capítulo de comercio y desarrollo sostenible.
Los representantes del EFTA resaltaron en conferencia de prensa la relevancia del acuerdo para el bloque, teniendo en cuenta la coyuntura. "Es un acuerdo importante para todos. La previsibilidad económica es fundamental en el contexto geopolítico incierto y con un mercado dinámico y en crecimiento", aseguró el presidente de Suiza, Guy Parmelin.
Respecto al proceso de firma del acuerdo, los representantes del bloque de países del norte insistieron en el pronto cierre de la unión comercial. "Este acuerdo es una prioridad para los países del EFTA. Hemos intensificado las negociaciones para terminar el acuerdo cuando antes", Helene Budliger Artieda, Secretaria de Estado de Asuntos Económicos de Suiza.
Los reparos de Brasil
El gobierno brasileño, preocupado por el debilitamiento del bloque regional en medio de un escenario mundial desafiante, cedió a final del mes de abril la ampliación de las listas nacionales con excepciones arancelarias, pasando de 100 a 150 artículos. Durante los últimos años, el gobierno de Lula da Silva ha sido celoso de la apertura del Mercosur y ha tenido varios cruces con el expresidente Luis Lacalle Pou respecto a su flexibilización y modernizaciones.
Sin embargo, la flexibilización (que servirá también al gobierno argentino por su esperado acuerdo comercial con Estados Unidos) viene con dos condiciones por parte de la administración de Lula Da Silva y que coincide con la apertura comercial con los países del EFTA. Según confirmó el medio brasileño O Globo, la primera de ellas corresponde a que ni el aumento ni la reducción de aranceles podrá aplicarse a productos cuyas exportaciones superen el 20% de cada uno de los miembros del bloque.
La segunda tiene intenciones de evitar la concentración excesiva en un sector por lo que los países miembros que tengan varias demandas en alguna de sus industrias, su flexibilización no será significativa. Para el gobierno brasileño hay algunas industrias que son consideradas sensibles como, por ejemplo, la automotriz, la textil y de calzado.
Sin reuniones bilaterales programadas, este jueves los jefes de Estados se reunirán para confirmar el final de las negociaciones con los países del hemisferio norte y con expectativas por la firma del acuerdo con la Unión Europea (UE) durante la presidencia pro témpore de Lula Da Silva, según el ministro de Relaciones Exteriores Brasileño, Mauro Vieira.



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