Uruguay activó una ofensiva diplomática y sanitaria en China para proteger su negocio cárnico en uno de los momentos más sensibles para el comercio internacional de carne vacuna, a través de una delegación oficial que participa en la feria SIAL Shanghái.
El objetivo es reforzar la confianza de las autoridades chinas en los controles de la carne uruguaya, destrabar habilitaciones pendientes y abrir nuevos mercados de alto valor agregado. El subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula, señaló desde Shanghái que la prioridad pasa por "dar garantías de responsabilidad y seguridad" en un contexto donde China endureció la vigilancia sobre residuos en carne vacuna.
"Es impresionante la feria y la presencia de Uruguay. El stand del Instituto Nacional de Carnes (INAC), las empresas y empresarios que están acá muestran la importancia que tiene para nosotros el mercado chino", afirmó el jerarca. La gira oficial llega en un momento particularmente delicado para el comercio global de carnes, atravesado por tensiones sanitarias, nuevas exigencias regulatorias y disputas comerciales que están reconfigurando el mercado internacional.
Residuos, controles y reputación
Uno de los principales focos de la misión es fortalecer el vínculo técnico con las autoridades sanitarias chinas tras los episodios vinculados a residuos detectados en exportaciones cárnicas de distintos países de la región. Carámbula aseguró que el gobierno, la industria frigorífica y los productores trabajan coordinadamente para minimizar riesgos y reforzar la trazabilidad. "Estamos trasladando todas las medidas que ha tomado el gobierno, las empresas y los productores para dar garantías de responsabilidad y seguridad", sostuvo.
La agenda continuará en Beijing y luego en la provincia de Jilin, donde la delegación visitará una universidad y un laboratorio especializado en kits de detección rápida de residuos en carne. "Es una herramienta más para agregar controles y darle tranquilidad tanto a Uruguay como a las empresas chinas que importan nuestra carne", explicó.
Según el subsecretario, el desafío es preservar la imagen de Uruguay como proveedor premium y altamente confiable dentro del mercado chino. "Es un tema país. Hay una responsabilidad compartida entre gobierno, productores e industria", remarcó.
La apuesta: aprovechar la cuota y abrir nuevos negocios
Más allá del frente sanitario, Uruguay busca ampliar negocios y capturar más espacio en el gigante asiático. Carámbula recordó que China habilitó una cuota de 324.000 toneladas para Uruguay, un volumen superior al promedio exportado en los últimos años.
"Es bastante más de lo que exportamos en promedio", señaló. En paralelo, el gobierno intenta acelerar la reapertura de plantas frigoríficas aún inhabilitadas para exportar al mercado chino. Entre ellas aparece el caso del Frigorífico San Jacinto, cuya situación forma parte de las negociaciones actuales.
Además, Uruguay trabaja para habilitar nuevas líneas de exportación de productos de mayor valor agregado, como estómago bovino, productos termoprocesados y cálculos biliares, un nicho que tiene fuerte demanda y altos precios en China.
China sigue siendo la llave del negocio cárnico
La estrategia oficial refleja hasta qué punto China continúa siendo determinante para la cadena cárnica. El gigante asiático no solo concentra buena parte de las exportaciones de carne vacuna del país, sino que además define precios, ritmos de faena y márgenes de rentabilidad para toda la industria.
La misión también incluye reuniones vinculadas a lechería y exportación de equinos deportivos, aunque la carne vacuna sigue ocupando el centro de la agenda. "El cara a cara siempre es importante y las autoridades chinas valoran mucho que las delegaciones vengan acompañadas por representantes políticos del gobierno", concluyó Carámbula.