11 de septiembre 2026 - 08:19

El Niño vuelve a exponer las deudas históricas del Uruguay con el agro

Una vez más, los eventos climáticos ponen en evidencia algunas debilidades del sector y la falta de un plan sistemático de parte de los gobiernos.

Referentes del sector agropecuario reclaman por deudas históricas del gobierno frente a los fenómenos climáticos. 

Referentes del sector agropecuario reclaman por deudas históricas del gobierno frente a los fenómenos climáticos. 

Las tormentas por el fenómeno climático de El Niño están cada vez más cerca y los productores se preparan, dentro de sus posibilidades, para hacerle frente a las inundaciones; si bien destacan la presencia del gobierno ante las eventualidades, desde el sector agropecuario creen que también es momento de empezar a discutir acciones a mediano y largo plazo en el marco de una repetición cada vez más periódica de fenómenos climáticos que afectan los campos.

De acuerdo con lo pronosticado por el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), existe un 45% de probabilidades de que las lluvias estén por encima de lo normal durante los últimos meses del año y los primeros del que viene. Ante esto, el gobierno incorporó el fenómeno en el documento de Rendición de Cuentas como un nuevo riesgo para la economía. Sin embargo, aún quedan por determinar varias acciones que ayudarían a paliar el impacto.

"Si vamos a tener lluvias en noviembre, diciembre y en el otoño, vamos a tener complicaciones importantes en la cosecha, con cortos períodos de tiempo para cosechar los cultivos de invierno y pocas chances de siembra de los cultivos de verano. Las ventanas de trabajo serán muy escasas", anticipó el presidente de la Federación Rural (FR), Rafael Normey, en diálogo con Ámbito. Además del tratamiento para que la caminería esté en condiciones, el referente rural remarcó la importancia de contar con un sistema de crédito financiero listo para poder utilizarse.

La Rendición de Cuentas anticipa un impacto en la economía

En tanto, desde el gobierno —basado en el documento de la Rendición de Cuentas— explicaron que el tratamiento del fenómeno tiene tres pilares esenciales: población, infraestructura y producción. Por otro lado, posiciona al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) en un lugar central para la coordinación y plantea trabajar territorialmente y con anticipación frente a un eventual exceso hídrico.

En tanto, el Ejecutivo continuó con algunas medidas utilizadas para el tratamiento de la sequía y que seguirán disponibles para los productores afectados por El Niño, como las líneas de crédito contingentes, instrumentos del Sistema Nacional de Garantías (SiGa) y mecanismos dirigidos específicamente a los productores. "El gobierno puede prever herramientas, pero le pasa lo mismo que a los productores: no sabemos ni cuándo ni cómo ni de qué forma van a suceder los eventos", aseguró, por su parte, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, en diálogo con Ámbito.

Respecto al impacto económico, desde el gobierno no pudieron anticipar cuál será el golpe en los números finales y en la incidencia que tendrá en el Producto Interno Bruto (PIB) del año próximo. "Nosotros tenemos que tener previsto que a algunos productores les va a tocar pasar por situaciones extremas y el año que viene probablemente tengamos problemas en el PIB agropecuario, aunque no lo podemos determinar", comentó el presidente de la ARU, quien explicó que tienen como referencia 2016, cuando ocurrió un evento parecido.

La deuda del Uruguay con el agro

Para Normey, más allá de las acciones circunstanciales a partir de un fenómeno de estas condiciones, quedan aún discusiones más profundas y aplicaciones de mediano a largo plazo. Esto tiene que ver con la creación de fondos de emergencia y de seguros para el sector agrícola. "Uruguay ha demostrado que no tiene la madurez suficiente cuando se reconoce como un país agropecuario y agroexportador, ya que parte de esa definición debe incluir un sistema mucho más robusto, tanto en seguros agrícolas como en fondos de contingencia y de emergencia que hoy no tenemos", aseguró.

Por su parte, como medida principal, el presidente de la Federación Rural insistió en la necesidad de avanzar en la puesta a punto de la caminería rural y la catalogó como "un debe grande" para el sector. Normey también recordó un pedido que viene desde hace más de diez años por parte del agro: el terraplén del río Cebollati. "Es una obra muy chica, de muy bajo costo y de muy alto impacto ya que, en caso de haber exceso de agua en esa zona, gran parte de lo desbordado se canalizaría hacia la Laguna Merín, disminuyendo enormemente las inundaciones en el norte de Rocha", explicó Normey y recordó que es un pedido que tiene más de diez años.

Pese a estas deudas, los referentes rurales admitieron que tienen periódicas reuniones con el gobierno donde se trata este tema. Además, Normey comentó que se creó una mesa de trabajo para preparar acciones y seguir monitoreando el fenómeno. "Hay que seguir avanzando con propuestas y encargarse de tener herramientas anticipadamente", remarcó.

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