El país se prepara para la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercosur y Singapur, un acuerdo estratégico que busca ampliar mercados, atraer inversiones y diversificar exportaciones, y cuya aplicación en Uruguay está prevista para el 1 de marzo, tras completar los procedimientos internos de ratificación.
El avance del acuerdo quedó en evidencia tras la luz verde definitiva en Paraguay, el primer socio del Mercosur en completar el proceso legislativo necesario para su aplicación. Este paso marcó un hito para el bloque sudamericano, al tratarse del primer tratado de libre comercio firmado con un país de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
Para el país, el TLC con Singapur representa una oportunidad relevante en el marco de su estrategia de inserción internacional y diversificación de destinos comerciales. La apertura preferencial al mercado de una de las economías más dinámicas y abiertas de Asia, puede facilitar el acceso de bienes y servicios uruguayos a otras regiones del mundo.
El acuerdo, firmado en 2023 tras cinco años de negociaciones, abarca no solo el comercio de bienes, sino también servicios, inversiones, propiedad intelectual y normas sanitarias, fitosanitarias y zoosanitarias. En términos arancelarios, prevé la eliminación progresiva de tasas para los productos exportados desde Singapur hacia el Mercosur, mientras que los bienes sudamericanos obtendrán acceso preferencial al mercado de la ciudad-Estado.
Expander el comercio y diversificar el mercado
Desde el gobierno se observa el tratado como una herramienta para dar mayor previsibilidad al comercio exterior y mejorar las condiciones para atraer inversiones, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y una creciente competencia por mercados. La aplicación no será simultánea en todos los países del bloque, ya que depende de los procesos internos de ratificación, lo que explica que Paraguay haya sido el primero y que Uruguay esté próximo a sumarse.
En contraste, Argentina y Brasil aún no han completado sus trámites legislativos, por lo que la entrada en vigor del acuerdo en esos países sigue pendiente. Mientras tanto, el país se encamina a convertirse en el segundo socio del Mercosur en activar el TLC con Singapur, reforzando su apuesta por nuevos vínculos comerciales fuera de los mercados tradicionales.
El acuerdo empieza a hacerse efectivo en un momento clave, cuando el bloque sudamericano busca reforzar alianzas estratégicas en medio de la guerra comercial iniciada por Estados Unidos. En este contexto, el 17 de enero, el Mercosur firmó con la Unión Europea un acuerdo comercial, ahora remitido al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Tjue) para revisar su compatibilidad con los tratados de la UE.
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