6 de mayo 2026 - 19:50

El petróleo cayó con fuerza, pero alertan por una crisis de suministro prolongada

Los mercados reaccionaron a nivel internacional con optimismo ante un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán.

El petróleo se desplomó ante un posible acuerdo de paz en Medio Oriente.

El petróleo se desplomó ante un posible acuerdo de paz en Medio Oriente.

Los precios del petróleo del petróleo se desplomaron este miércoles ante las expectativas de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente, aunque analistas y grandes compañías energéticas advirtieron que el mercado seguirá bajo presión por la caída de las reservas globales y las demoras para normalizar el suministro.

Los futuros del crudo Brent, referencia para Uruguay, retrocedieron 7,83% y cerraron en 101,27 dólares por barril, luego de haber perforado momentáneamente la barrera de los 100 dólares por primera vez desde el 22 de abril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense cayó 7,03% hasta los 95,08 dólares, según Reuters.

La caída se produjo después de que trascendiera que Washington y Teherán estaban cerca de alcanzar un memorando de entendimiento para poner fin al conflicto iniciado en febrero. Una fuente pakistaní vinculada a las negociaciones confirmó que ambos países avanzaban hacia un acuerdo preliminar, mientras que el medio estadounidense Axios informó a Reuters que Irán analizaría una nueva propuesta estadounidense y respondería en las próximas 48 horas.

Sin embargo, pese al alivio inicial de los mercados, ejecutivos del sector energético y bancos de inversión advirtieron que el impacto de la guerra sobre el suministro mundial todavía no se reflejó completamente y que las consecuencias podrían extenderse durante meses.

La preocupación central pasa por el agotamiento acelerado de las reservas estratégicas y comerciales de petróleo y combustibles. Desde el inicio de la guerra, el mundo recurrió a inventarios de emergencia, petróleo almacenado en tránsito y reservas flotantes para sostener el abastecimiento ante las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Según estimaciones de Goldman Sachs, los inventarios globales caerían a finales de mayo hasta niveles equivalentes a 98 días de demanda mundial, frente a los 105 días registrados antes del conflicto. El banco proyectó además que las reservas de crudo podrían alcanzar su nivel más bajo desde 2018.

La consultora Rystad Energy calculó que el mercado ya perdió alrededor de 600 millones de barriles desde febrero y advirtió que esa cifra podría ubicarse entre 1.200 y 2.000 millones de barriles cuando el suministro logre normalizarse. El CEO de TotalEnergies, Patrick Pouyanne, sostuvo que incluso si el conflicto terminara durante mayo, el mercado saldría "con inventarios claramente muy bajos", mientras que el director ejecutivo de Equinor, Anders Opedal, estimó que la normalización completa del sistema energético podría demorar al menos seis meses. Desde Exxon Mobil también señalaron que "el mercado aún no ha visto el impacto total" de la interrupción sin precedentes en el suministro global de petróleo y gas natural.

El cuello de botella del estrecho de Ormuz

El principal problema sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de petróleo. Aunque un eventual acuerdo permita reabrir plenamente las rutas marítimas, los analistas señalaron que los tiempos logísticos impedirán una recuperación inmediata.

La analista de Rystad Energy, Paola Rodríguez-Masiu, explicó que existe un desfase estructural de entre seis y ocho semanas entre la reapertura efectiva del estrecho y la normalización de los flujos globales de crudo.

En la misma línea, el CEO de Exxon Mobil, Darren Woods, estimó que el mercado necesitará entre uno y dos meses para recuperar el flujo habitual una vez eliminados los retrasos marítimos. A esto se suma la afectación de la capacidad de refinación en Medio Oriente. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), cerca de dos millones de barriles diarios de capacidad de refinación permanecen fuera de servicio en la región.

Caen las reservas y crece la presión sobre combustibles

La crisis también impactó sobre las reservas de combustibles refinados. En Estados Unidos, la Administración de Información Energética (EIA) informó que las reservas de crudo cayeron en 2,3 millones de barriles la semana pasada, hasta 457,2 millones.

Morgan Stanley proyectó que las reservas de gasolina estadounidenses podrían caer hacia finales del verano boreal hasta 198 millones de barriles, el nivel más bajo registrado para esa época del año. Europa también enfrenta riesgos crecientes. La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió sobre posibles faltantes de combustible para aviación a partir de junio si no se restablecen completamente los suministros desde Medio Oriente. Irlanda, por ejemplo, apenas dispone de reservas para 10 días de consumo.

En Asia, las importaciones de crudo se desplomaron 30% interanual en abril, alcanzando mínimos desde 2015, mientras que en Singapur las reservas de fueloil tocaron su menor nivel en casi un año.

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