Los precios del petróleo cayeron el lunes a su nivel más bajo en 12 días, presionados por las expectativas de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán durante la Asamblea General de las Naciones Unidas y por las señales de una recuperación parcial de las exportaciones de Arabia Saudita.
El contrato de futuros del Brent para noviembre cerró en 100,34 dólares por barril, con una baja de 3,53 dólares, equivalente a 3,4%. El West Texas Intermediate (WTI) para octubre, que vencía el martes, retrocedió 4,52 dólares, un 4,51%, hasta 95,78 dólares. El contrato de WTI para noviembre se ubicó en 92,47 dólares. Ambos referentes alcanzaron su menor nivel desde el 9 de septiembre.
La presión sobre el crudo se produjo mientras los inversores seguían de cerca la posibilidad de un acercamiento diplomático entre Washington y Teherán. El presidente estadounidense Donald Trump había señalado que estaba dispuesto a reunirse con su par iraní, Masoud Pezeshkian, quien tenía previsto viajar a Nueva York para participar de la Asamblea General de la ONU.
Los mercados habían comenzado la jornada con cautela luego de que Irán y Estados Unidos intercambiaran nuevas amenazas durante el fin de semana. Sin embargo, las señales de una posible reanudación de las conversaciones modificaron las expectativas de los inversores. Irán también había comunicado a los mediadores sus condiciones para retomar las negociaciones, según informó Al Jazeera.
Arabia Saudita aumentó sus envíos de petróleo
A las expectativas de una distensión diplomática se sumó la recuperación parcial de los flujos de petróleo desde Arabia Saudita, que contribuyó a profundizar la caída de los precios.
Los ataques contra el oleoducto Este-Oeste de Saudi Aramco habían obligado a la compañía a suspender algunos envíos desde Yanbu, sobre el mar Rojo, y a aumentar las exportaciones desde sus terminales ubicadas en el Golfo Pérsico, a través del estrecho de Ormuz. Según datos de seguimiento de buques citados por Reuters, Saudi Aramco había cargado el domingo alrededor de 14 millones de barriles de crudo en siete superpetroleros en el Golfo Pérsico. El movimiento fue interpretado como una señal de recuperación parcial de los despachos saudíes.
Los datos satelitales también mostraron que el petróleo saudí que atravesaba el estrecho de Ormuz había promediado 2,9 millones de barriles diarios durante los seis días anteriores, frente a los 700.000 barriles diarios registrados en agosto. Reuters también señaló que las exportaciones saudíes habían superado los 4 millones de barriles diarios en septiembre, frente a 2,4 millones en agosto.
La tensión en Medio Oriente siguió elevada
La caída del petróleo se produjo, sin embargo, en un contexto de elevada tensión militar. Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, habían afirmado que atacaron objetivos en Riad y una instalación de Saudi Aramco en Yanbu, mientras continuaban los enfrentamientos en la región.
Arabia Saudita había recurrido a nuevas rutas para mantener sus exportaciones después de los ataques contra el oleoducto Este-Oeste. Parte de los cargamentos se había trasladado hacia el Golfo Pérsico y posteriormente hacia destinos asiáticos, utilizando operaciones de transferencia de crudo entre buques.
El tránsito por el estrecho de Ormuz, de todos modos, continuaba condicionado por el conflicto. Los datos de navegación mostraban una fuerte reducción del número de embarcaciones visibles que atravesaban el paso estratégico, aunque los productores de Medio Oriente seguían enviando petróleo mediante buques cuyos sistemas de identificación permanecían apagados.
La combinación de una mayor disponibilidad de crudo saudí y las expectativas de una eventual salida diplomática al conflicto había reducido parte de la prima de riesgo incorporada al precio del petróleo durante las semanas anteriores. El Brent, que había superado los 108 dólares la semana previa, terminó así acercándose nuevamente a los 100 dólares por barril.