El acto central del PIT-CNT en Montevideo por el Día Internacional de los Trabajadores combinó este año una fuerte lectura geopolítica con definiciones concretas sobre la agenda interna; desde el escenario, la central sindical trazó una línea crítica sobre el contexto internacional, al tiempo que defendió los avances del diálogo social en seguridad social y planteó nuevas medidas de carácter redistributivo.
El PIT-CNT endurece su discurso en el 1° de mayo: crítica internacional, foco en la seguridad social y agenda de cambios estructurales
La central sindical llevó a cabo su histórico acto por el Día del Trabajo y abarcó tanto problemáticas locales como internacionales.
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El PIT-CNT puso el foco en el diálogo por la seguridad social en su discurso de 1° de mayo.
El vicepresidente del PIT-CNT, Joselo López, abrió uno de los tramos más políticos del acto con una lectura de la coyuntura internacional marcada por la confrontación y el deterioro institucional. “El mundo se encuentra en un punto de profunda crisis de los más elementales valores de respeto a la vida, la ley y la paz”, afirmó, y agregó que existe “una acción de la derecha a nivel internacional que predica el odio a los diferentes y que defiende la guerra como una forma de tratar los desacuerdos”.
En esa línea, López vinculó el escenario actual con “una crisis estructural del sistema capitalista mundial”, aludiendo a la “larga depresión, la feroz competencia entre potencias y el declive relativo de la hegemonía económica de Estados Unidos frente al ascenso de China”. El dirigente también denunció episodios concretos, como el conflicto en Medio Oriente y la situación en Gaza, y reclamó explicaciones por la detención de ciudadanos uruguayos en ese contexto. “Nuestra respuesta, es decir, fuerte y claro, no a la guerra”, sostuvo.
A su turno, el secretario general del PIT-CNT, Javier Díaz, profundizó esa mirada con foco en las consecuencias económicas. “Las guerras no las pagan quienes las deciden, las pagan los pueblos”, señaló, y advirtió que el conflicto en Medio Oriente ya tiene efectos directos: “Se aumentó más del 40% el petróleo y lo estamos pagando las trabajadoras y los trabajadores”. Díaz vinculó ese fenómeno con el reciente ajuste en los combustibles en Uruguay y destacó el rol de las empresas públicas como amortiguador. “Si no fuera porque tenemos refinería propia, seguramente las consecuencias hubieran sido peor”, afirmó.
Seguridad social: avances y disputa abierta
En el plano doméstico, el PIT-CNT valoró el proceso de diálogo social impulsado por el gobierno en materia de seguridad social, aunque dejó en claro que la discusión está lejos de cerrarse. López destacó como “una muy buena noticia” la posibilidad de recomponer la edad de retiro a los 60 años para un conjunto de trabajadores, así como avances en la regulación de las AFAP y la ampliación de derechos para trabajadores independientes.
“Hay cosas importantes que se definieron, y debemos valorarlas. Las sentimos como parte de nuestras conquistas”, subrayó. Además, entre los puntos destacados también mencionó la unificación y el aumento de transferencias para niños y adolescentes, en línea con una estrategia de combate a la pobreza infantil.
Propuesta tributaria y foco en la infancia
Uno de los planteos más concretos fue la creación de una sobretasa progresiva sobre grandes patrimonios. Según se explicó, el tributo tendría un mínimo no imponible de 1 millón de dólares y alcanzaría al 1% más rico de la población. “El 99% de la población no pagará más de lo que paga hasta ahora, y esto implica la posibilidad de recaudar entre medio punto y un punto del PBI”, señalaron desde la central.
El objetivo explícito es financiar políticas que permitan reducir la pobreza infantil en un horizonte de cinco a diez años. En paralelo, el PIT-CNT anunció una campaña nacional de asambleas y recorridas para socializar la propuesta y recoger alternativas.
En clave productiva, el acto también dejó cuestionamientos a decisiones de política industrial. Uno de los ejemplos fue la compra por parte de la Armada en el exterior, concretamente a la empresa Cardama. “Si eran tan necesarias, no había que haberse ido tan lejos: las garantías estaban acá en las manos de los obreros metalúrgicos”, afirmó Díaz, en defensa de un plan de desarrollo naval nacional. El planteo incluyó la necesidad de impulsar sectores intensivos en empleo, como la construcción naval, la pesca y la marina mercante, en una estrategia orientada a fortalecer la producción local.
Otro eje central fue la reducción de la jornada laboral. El PIT-CNT argumentó que Uruguay, pese a su tradición en derechos laborales, mantiene jornadas extensas en comparación internacional. “No hay duda de que la reducción de la jornada laboral tiene un impacto positivo en la salud y un impacto redistributivo muy fuerte”, se sostuvo, vinculando la medida con los avances tecnológicos y la productividad.

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