El Índice Medio de Salarios (IMS) registró en abril de 2026 una variación de 3,75% en los últimos doce meses, mientras que el Índice de Precios al Consumo acumuló 2,23% en el mismo período, es decir, se traduce en una mejora real del poder adquisitivo de 1,52% en los últimos doce meses, según los datos publicados este mes por el INE.
En tanto, el mes pasado el IMS registró un aumento mensual del 0,21%, mientras que en los últimos doce meses registró un aumento del 5,12%. El avance del indicador estuvo impulsado principalmente por el Sector Público, que mostró una variación mensual de 0,35%, mientras que el Sector Privado tuvo un incremento más moderado, de 0,13%.
En términos nominales, el Índice Medio de Salarios Nominal (IMSN) aumentó 0,23% en abril y un 3,69% interanualmente, manteniéndose en niveles similares al IMS general. En términos reales, el Índice Medio de Salarios Real bajó un 0,32% en abril, producto de las variaciones del Sector Privado (0,41%) y del Sector Público (0,18%).
Cómo les fue a los salarios por actividad
Por otra parte, luego del cierre de la primera fase de la undécima ronda de Consejos de Salarios, el mayor incremento en el acumulado anual por actividad lo tiene Restaurants (7,54%), seguido por Actividades inmobiliarias (7,39%) y Transporte y Almacenamiento (6,87%).
Más allá del podio aparecen Empresariales y Alquileres (6,46%), Financiera (6,20%), Hoteles (6,15%) y Construcción (6,14%), mientras que el sector más rezagado fue el de Industria y Manufactureras que percibieron un 5,32% y 5,25% respectivamente, de acuerdo al relevamiento del INE.
La masa salarial crece por encima del PIB, pero con advertencias
Desde el Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) afirman que la masa salarial, que combina empleo y salario real, está creciendo por encima del Producto Interno Bruto (PIB), una situación que califican directamente como insostenible si se prolonga en el tiempo.
El PIB se desaceleró con una contracción en el segundo semestre de 2025, y entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026 habría crecido apenas en torno a 0,5%. En simultáneo, los dos componentes de la masa salarial se movieron en la dirección opuesta: el empleo creció 0,9% interanual en el primer trimestre de 2026, tras un tropiezo en la segunda mitad del año pasado del que se recuperó, y el salario real privado aumentó 2,2% interanual en el mismo período. La masa salarial, en definitiva, se expandió cuando el PIB prácticamente se detuvo.
La incorporación de los resultados de los Consejos de Salarios del período reciente con ajustes que en muchos sectores superaron a la inflación se combinó con una caída de la inflación "bastante más allá de lo previsto". Esa combinación impulsó el salario real hacia arriba sin que la economía real acompañara el ritmo. Es, en esencia, una mejora del poder adquisitivo de los trabajadores privados que se adelantó al crecimiento de la productividad agregada.