Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una serie de ataques coordinados contra Irán, dirigidos a diversas ciudades, tras semanas de amenazas de intervención militar; mientras que Teherán respondió con misiles y drones que obligaron a diplomáticos y civiles estadounidenses e israelíes a buscar refugio.
Tras semanas de amenazas y pese a que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán continuarían los primeros días de marzo, los gobiernos de Donald Trump y Benjamin Netanyahu finalmente bombardearon de forma coordinada diversas ciudades del régimen de Oriente Medio, escalando la tensión geopolítica.
Según informó Reuters, el objetivo del ataque fueron el líder líder supremo iraní, Alí Jamenei, y el presidente, Masoud Pezeshkian. Varios altos comandantes de la Guardia Revolucionaria de Irán y funcionarios políticos fueron asesinados.
Asimismo, se escucharon explosiones en la capital de Qatar, Doha, y en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi. Por su parte, el gobierno iraní expresó que al menos 24 personas murieron tras una ofensiva contra una escuela en Minab, en el sur del país, en cita a la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria declaró que atacó bases estadounidenses e israelíes, ya que "todos los recursos e intereses estadounidenses en la región son considerados objetivos legítimos" para su ejército. La represalia fue con misiles propios e informaron que su acción seguirá hasta que su enemigo fuera "derrotado decisivamente".
"Serán borrados", aseguró Donald Trump
Por su parte, en la madrugada del sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, subió un video de 8 minutos a X hablando en detalle sobre la acción contra Teherán.
"Hace poco tiempo el ejercito de Estados Unidos comenzó operaciones de combate mayores contra el régimen de Irán. Nuestro objetivo es defender a los estadounidenses eliminando las amenazas de Irán, un grupo vicioso de gente muy terrible", comenzó en su discurso, dejando claro que el objetivo es derrocar al régimen instaurado desde la revolución de 1979: “Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles por completo. Será totalmente—de nuevo—aniquilada. Vamos a destruir su armada”, continuó.
El republicano volvió a ubicar a Teherán en el centro de las críticas de Washington: “Irán es el patrocinador del terrorismo número uno del mundo y recientemente mató a decenas de miles de sus propios ciudadanos en sus calles mientras protestaban. Siempre ha sido la política de los Estados Unidos que este régimen terrorista nunca pueda tener un arma nuclear”, expresó el mandatario, que endureció su tono y lanzó una advertencia directa: “Serán borrados”.
Por su parte, Netanyahu afirmó en X que el fin era “eliminar la amenaza existencial” para su país: "Durante 47 años, el régimen de los ayatolás ha gritado '¡Muerte a Israel y EEUU!' Ha derramado nuestra sangre, asesinado a muchos estadounidenses y masacrado a su propio pueblo".
Además, agregó que "este régimen terrorista asesino no debe armarse con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad". "Nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos", afirmó.
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