La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, se expresó a favor de la decisión que finalmente tomó el Poder Ejecutivo respecto de cancelar el proyecto Arazatí: “Estamos volviendo al curso que las cosas tienen que tener en Uruguay”, aseguró.
La vicepresidenta destacó que la construcción del embalse de Casupá siga siendo la prioridad del gobierno.
"Estamos volviendo al curso que las cosas tienen que tener en Uruguay", celebró Carolina Cosse tras la cancelación del proyecto Arazatí.
La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, se expresó a favor de la decisión que finalmente tomó el Poder Ejecutivo respecto de cancelar el proyecto Arazatí: “Estamos volviendo al curso que las cosas tienen que tener en Uruguay”, aseguró.
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Tras varias idas y vueltas y antes de que se terminara el plazo de 90 días dispuestos para la renegociación del contrato, finalmente el gobierno decidió dejar sin efecto el proyecto Arazatí, el cual contemplaba la construcción de una nueva planta potabilizadora y toma de agua en la localidad homónima, dentro del departamento de San José. A cambio, y para evitar conflictos con el consorcio de empresas Aguas de Montevideo, a cargo de la obra, el Poder Ejecutivo continuará las conversaciones para avanzar en otra planta, en Aguas Corrientes.
Al respecto, Cosse expresó ante la prensa su satisfacción con la decisión del oficialismo: "Creo que esto que pasó es lo natural en el curso de lo que ha sido la política con respecto a los recursos naturales y el agua del Uruguay; y lo que había pasado es algo que se salió de eso, y ahora estamos volviendo al curso que las cosas tienen que tener en Uruguay".
Si bien evitó dar más declaraciones respecto al anuncio porque el tema "está en manos del Poder Ejecutivo", la vicepresidenta celebró que se mantenga como prioridad la construcción del embalse de Casupá. "Es un compromiso que se ha expresado más de una vez, y verdaderamente me quedo mucho más tranquila", sostuvo.
Suspender la planta en San José era una de las opciones que barajaba el Frente Amplio (FA) y la decisión final fue informada por Telemundo, luego de una reunión en la tarde del miércoles en la sede de OSE, donde los empresarios destacaron "un buen ambiente de colaboración".
La posibilidad ya había sido adelantada por el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, respecto de que una de las alternativas que consideraba la administración actual es reemplazar las obras que vayan a realizar las empresas que integran el consorcio Aguas de Montevideo.
“Estamos priorizando y trabajando en dos líneas: una es asegurar el abastecimiento de agua potable a la población a 2050, porque ahora sabemos que no está asegurado, entre otras cosas por la falta de reservas de agua dulce”, explicó el ministro a principios de junio, en diálogo con Radio Carve —y ubicó el embalse de Casupá dentro de esta categoría de trabajo—; y la otra, referida a las obras de infraestructura que se deben llevar a cabo para ello.
“En ese marco estamos analizando el proyecto Arazatí”, señaló. Para el gobierno, la prioridad número uno es la construcción de Casupá, seguida por un paquete de obras en aguas corrientes que supone una inversión de 250 millones de dólares, lo que no deja margen para el gasto que implicaba la realización de la planta en San José.
“El planteo es, desde una perspectiva que busca cumplir con el compromiso de asegurar el abastecimiento de agua, cambiar las obras que están establecidas o generar modificaciones en el proyecto”, explicó entonces Ortuño.
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