El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, cuestionó el “nuevo paso de restricción comercial” de la Unión Europea (UE), al cuestionar las exigencias ambientales del bloque regional con respecto al sector agropecuario.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca consideró que es “un nuevo paso” en el proteccionismo europeo contra el agro regional.
Fernando Mattos cuestionó las restricciones medioambientales que la Unión Europea le impone al agro.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, cuestionó el “nuevo paso de restricción comercial” de la Unión Europea (UE), al cuestionar las exigencias ambientales del bloque regional con respecto al sector agropecuario.
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"No podemos aceptar que los europeos son las adalides de la defensa del ambiente", criticó Mattos, en momentos donde las normas contra la deforestación de ese continente mantienen frenado el Acuerdo Mercosur-UE.
El jerarca se expresó así durante el Consejo Agropecuario del Sur (CAS), junto a sus pares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay, al considerar que las exigencias europeas “no están basadas en la ciencia y existe una gran incertidumbre en cuanto a la mecánica de su aplicación que podría ser perjudicial".
“Políticamente rechazamos esta normativa, que es un nuevo paso de restricción comercial basado en un aspecto ambiental”, sostuvo el titular del MGAP y agregó: “De todas maneras, la exigencia existe y tenemos que estar preparados, aunque eso no quita que hagamos todas las acciones posibles para postergar la entrada en vigencia del Reglamento 1.115”.
La ley comunitaria contra la deforestación que comenzó a regir para las importaciones en la UE afecta a ciertas materias primas y productos derivados como el aceite de palma, la carne vacuna, la soja, el café, el caucho, la madera o el chocolate.
La norma contempla un período de 18 meses de margen para que los operadores puedan para prepararse, es decir que finalizará en enero del año próximo.
En el caso de no haber cambios, las empresas que importen estas materias y productos derivados en la UE tendrán que rastrear su origen y emitir una declaración de diligencia debida que garantice que no provocaron deforestación en sus lugares de origen en comparación con 2020.
Finalmente, los ministros del CAS discutieron acerca de la política europea de límites máximos de residuos y reducción de pesticidas. Al respecto, subrayaron que, aunque se pretenda presentarlo como una cuestión ambiental, es un tema de inocuidad de los alimentos. Por eso, acordaron trabajar en conjunto y encarar una acción coordinada ante los diferentes ámbitos en los que se discute este tema.