Uruguay fue sede de un encuentro para impulsar la integración gasífera regional, con el objetivo de reducir la dependencia de fertilizantes importados desde otras partes del mundo y mejorar la competitividad del sector agropecuario.
El país fue sede de una instancia sobre la cooperación entre el Mercosur y Chile para fortalecer la competitividad del agro.
Uruguay busca aprovechar la integración gasífera regional y apunta a los fertilizantes utilizados en la producción agrícola.
Uruguay fue sede de un encuentro para impulsar la integración gasífera regional, con el objetivo de reducir la dependencia de fertilizantes importados desde otras partes del mundo y mejorar la competitividad del sector agropecuario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La directora nacional de Energía, Arianna Spinelli, representó al gobierno y calificó a la coordinación entre los países del Mercosur y Chile como “una mirada inteligente” para aprovechar los recursos, en medio de la situación internacional que encarece los precios del sector.
El encuentro, que fue organizado por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde) y CAF, junto con la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), fue la ocasión para presentar la fase VI del proyecto regional de integración gasífera del Mercosur y Chile, con el foco en las oportunidades para desarrollar un mercado regional de fertilizantes nitrogenados a partir de la creciente disponibilidad de gas natural.
La discusión partió del hecho de que la región presenta un elevado consumo de fertilizantes para la producción agrícola, lo que genera una alta dependencia de las importaciones de otras partes del mundo. Si bien Argentina, Brasil y Bolivia son productores, su capacidad regional resulta “insuficiente, concentrada y poco aprovechada”, según demostró un estudio de Olacde.
Entre sus conclusiones, el estudio identificó que existe “un amplio espacio para una nueva capacidad de producción regional”, con Brasil como el país con mayor oportunidad de mercado, mientras el informe sostuvo que “la integración regional abre una oportunidad para ampliar la oferta de urea”, sustancia que funciona como un fertilizante rico en nitrógeno.
El estudio reflejó que Sudamérica importa cerca de 20.000.000 de toneladas de fertilizantes nitrogenados por año, por un valor superior a 5.000 millones de dólares, para cultivos como el maíz, el trigo, la caña de azúcar, el café, el algodón y la naranja.
Al mismo tiempo, la creciente disponibilidad de gas natural, asociada principalmente al desarrollo de Vaca Muerta en Argentina y del presal brasileño, abre nuevas posibilidades para ampliar la producción regional de fertilizantes.
Concretamente en Uruguay, la agricultura de altos rendimientos y las pasturas intensivas sostienen una fuerte demanda de nitrógeno, por lo que se utiliza urea para cerca del 60% de su consumo aparente de fertilizantes nitrogenados, de acuerdo al documento presentado.
Así, la sustitución de importaciones de urea permitiría destinar una mayor proporción de los recursos gasíferos del Cono Sur a la producción regional de bienes de mayor valor agregado, lo que que podría dinamizar inversiones, generar empleo, reducir costos logísticos y monetizar recursos gasíferos.
“Hoy tenemos mucho más claros los recursos que hay en la región, las perspectivas de producción, las alternativas de infraestructura y los temas regulatorios. Ahora el desafío es agregar valor al recurso, desarrollando capacidades industriales, reduciendo la dependencia externa”, destacó Spinelli.
La jerarca puso el foco en “la necesidad estratégica de contar con fertilizantes en condiciones competitivas” y llamó a aprovechar los recursos existentes para generar nuevas cadenas de valor, con el foco en la actividad industrial.