La Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU) y el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines (Sunca) lanzaron un ámbito bipartito para estudiar la productividad del sector, como un paso más en línea con el histórico acuerdo de reducción de la jornada laboral progresiva hasta las 40 horas semanales sin pérdida salarial.
Tras la reducción de la jornada laboral, la construcción pone el foco en la productividad
Con el histórico acuerdo cerrado, el sector de la construcción lanzó un ámbito bipartito para estudiar la productividad de la actividad.
-
Tras el acuerdo en el sector de la Construcción, la Cámara de Comercio y Servicios rechaza extender la reducción de la jornada laboral
-
La reducción de la jornada laboral en la construcción abre un debate que promete trasladarse a toda la economía
Tras la reducción de la jornada laboral, la construcción pone el foco en la productividad.
Tras el hito que supuso la firma del nuevo convenio colectivo en la construcción, principalmente por el establecimiento de un esquema progresivo y gradual de reducción del total de horas semanales máximas trabajables —actualmente en 44 horas, que se verán reducidas a 40 horas en un plazo de cuatro años, una hora menos por año—, el sector avanza también en la discusión sobre la productividad; el argumento central que postula el empresariado al momento de debatir la reducción de la jornada laboral de forma general. Para esto, la Cámara y el sindicato crearon un ámbito bipartito al respecto.
Se trata de la Comisión de Productividad, un espacio constituido por mesas de trabajo específicas y hasta, posiblemente, un observatorio, para analizar y evaluar "el rendimiento de los distintos recursos que uno aplica para construir, en particular la mano de obra", explicó el presidente de la gremial empresarial, Alejandro Ruibal, en diálogo con Radio Monte Carlo. "Estamos construyendo una relación con el sindicato para tratar de construir una industria más eficiente, más competitiva, que eso fue lo que discutimos también, al mismo tiempo que discutimos la reforma importante de la jornada laboral", agregó.
Entre los indicadores que se tendrán en cuenta estarán el rendimiento, pero también la seguridad, la incorporación de tecnología y la innovación. "Hay varios indicadores internacionales que ya se usan para medir, pero lo importante es que esta no es la productividad de la planillita de Excel y del laboratorio, esta es la productividad de las obras, la que realmente, en cada trabajo, uno tiene que implementar", destacó Ruibal.
Un análisis integral de la productividad en la construcción
Por su parte, el representante del Sunca, Federico Steinhardt, aseguró en la presentación de la comisión que la productividad debe analizarse de manera integral, considerando la diversidad de factores que intervienen en el proceso productivo y evitando reducirla exclusivamente al desempeño de los trabajadores. Por ello, y en línea con lo expresado por Ruibal, puso sobre la mesa cuestiones como la planificación de los proyectos, la organización del trabajo, la capacitación, la prevención de accidentes y las relaciones laborales, además de los recursos económicos, materiales y científico-técnicos.
Dentro de este nuevo y profundo debate por la productividad, el representante sindical aprovechó para proponer retomar la certificación de competencias laborales, fortalecer la formación profesional y acompañar los cambios tecnológicos y las nuevas tipologías constructivas como estrategias para hacer más eficiente una industria clave en el desarrollo nacional. Y planteó la creación de un observatorio permanente de la productividad de la construcción, gestionado bipartitamente por trabajadores y empleadores, y con el eventual aporte de organismos e instituciones vinculadas a la generación de información y la formación profesional.
El MTSS acompaña la experiencia
Durante el lanzamiento de la comisión bipartita también estuvo presente el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), representado por el subsecretario Hugo Barretto. El jerarca destacó la iniciativa como una nueva expresión de la tradición de diálogo social y negociación colectiva que caracteriza a la industria de la construcción; y la describió como una experiencia relevante de modernización de las relaciones laborales, opuesta a concepciones más asociadas exclusivamente a la flexibilización o a la desregulación.
“Es una gran oportunidad de mostrar una buena práctica, una excelente práctica de relaciones laborales en el sector”, afirmó al destacar la capacidad de trabajadores y empleadores para aunar compromisos, intereses, puntos de vista, beneficios y derechos; sobre todo en una experiencia que se constituye como continuidad del proceso de reducción de la jornada laboral, un tema de importancia para el MTSS.

