La empresa española Indra Group inauguró esta semana en la Base de la Brigada N°1 de Montevideo un centro tecnológico de última generación, el primero de la compañía en el Cono Sur, que prestará soporte avanzado al ciclo de vida de los sistemas de defensa y gestión del tráfico aéreo de Uruguay, Chile, Argentina y Paraguay.
Uruguay inauguró el centro de mantenimiento tecnológico para las Fuerzas Aéreas del Cono Sur
A través de la modernización de los radares Lanza 3D y la incorporación de unidades Gap-Filler, la Armada busca neutralizar la logística de los vuelos ilícitos.
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La Fuerza Aérea integra sus nuevos vectores de combate con sensores de última generación para asegurar una respuesta efectiva ante incursiones no autorizadas.
La ceremonia contó con la presencia de la ministra de Defensa, Sandra Lazo, y el jefe de la Fuerza Aérea del Uruguay (FAU), Fernando Colina. "Es materializar lo que hace mucho tiempo veníamos proyectando con Indra Group de tener capacidades instaladas en Uruguay y particularmente en la Fuerza Aérea para solucionar los temas que tenemos con nuestros sensores, con los radares", dijo Colina en diálogo con radio Montecarlo y luego sumó: "También se suma la adquisición de conocimientos, de tecnología para capacitar nuestro personal".
El paquete tecnológico tiene varios componentes, los dos radares Lanza 3D que la Fuerza Aérea ya operaba están siendo modernizados para ampliar sus capacidades. Simultáneamente se están incorporando tres radares móviles del modelo Ikeeper Gap-Filler, que podrán desplegarse en distintos puntos del territorio según las necesidades operativas. A eso se suma la compra definitiva del radar secundario MSSR del aeropuerto de Carrasco, que hasta ahora estaba bajo un contrato de arrendamiento desde 2020, cuando un percance técnico lo dejó fuera de servicio y Uruguay debió recurrir al leasing para sostener la operativa aérea civil.
La inversión total asciende a unos 24 millones de euros y contempla también el refuerzo del sistema de comando y control de la Fuerza Aérea. El jefe de la Fuerza Aérea explicó que los radares móviles (tres unidades) "van a ser trasladados en el terreno para robustecer el sistema que se ha adquirido con los Super Tucano, más otro planeamiento estratégico que tenemos, para poder cumplir con nuestra misión de la custodia del espacio aéreo con mucha más eficiencia". La idea es combinar el vector (los aviones) con el sensor (los radares) para tener cobertura efectiva del espacio aéreo uruguayo.
¿Por qué los radares móviles cambian el juego?
La lógica detrás de los radares móviles es la imprevisibilidad, al poder desplegarse rápida y discretamente en distintos puntos del territorio, dificultan que quienes realizan actividades ilegales en el espacio aéreo puedan anticipar dónde están los sensores. Uruguay enfrenta un desafío creciente de vuelos no autorizados vinculados al narcotráfico y el contrabando, y la cobertura fija de los radares existentes dejaba zonas grises que podían ser aprovechadas. Los Ikeeper vienen a tapar esos huecos de forma flexible.
El exministro de Defensa, Armando Castaingdebat, quien firmó el contrato en febrero de 2025, lo planteó con claridad: "Luego de la adquisición de los Super Tucano, avanzamos en dotar de un soporte tecnológico para tener una verdadera protección de las fronteras. Lo que se está firmando es el comienzo de un proceso en el cual se están comprando radares civiles y militares para complementar la acción de los Super Tucano en nuestro espacio aéreo y en nuestra frontera terrestre, en ese gran desafío que tiene Uruguay frente al narcotráfico, el contrabando y el tráfico de personas".
El centro tecnológico: soberanía y empleo calificado
El componente quizás más significativo en el largo plazo no son los radares en sí sino el centro tecnológico. Las instalaciones tienen capacidad para atender las demandas de mantenimiento, sostenimiento e ingeniería de usuarios de Indra tanto del mercado civil como militar, y darán cobertura a proyectos instalados en Uruguay, Chile, Argentina y Paraguay.
Hasta ahora, cualquier falla o mantenimiento mayor en los sistemas de radar de la Fuerza Aérea requería enviar equipos al exterior o traer técnicos de España, con los costos y los tiempos que eso implica. Con el centro operando en Montevideo, esa dependencia desaparece. El centro contará con bancos de pruebas automáticos y capacidad para revisar y reparar prácticamente cualquier tipo de circuito electrónico de los sistemas Indra.
El impacto también es económico y educativo, Colina destacó que el acuerdo incluye convenios con UTU, UTEC y distintas universidades para que el personal civil y académico pueda acceder a capacitación de primera mano con tecnología de punta. "La Academia podrá venir y recibir capacitación acá de primera mano", señaló. El centro generará empleo altamente calificado en tecnología de defensa, un segmento que Uruguay no había desarrollado hasta ahora.
La renovación de radares se inscribe en un proceso más amplio de modernización de la Fuerza Aérea que lleva varios años. El proyecto va de la mano con la adquisición de seis aviones Embraer A-29 Super Tucano, e incluye un data link entre las aeronaves y el centro de control aéreo de la FAU para permitir el vectoreo de interceptaciones de aeronaves infractoras. La combinación de aviones modernos, radares actualizados, radares móviles y un sistema de comando y control integrado representa un salto cualitativo respecto a lo que Uruguay tenía hace una década.
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