La actividad económica se retrajo un 1,2% desestacionalizado en marzo, de acuerdo al último informe del Banco Central del Uruguay (BCU), ratificando así que los distintos sectores no lograron cumplir con las expectativas en el primer trimestre del año.
La actividad económica retrocedió un 1,2% y confirma su retracción en el inicio del año
El indicador mensual del Banco Central del Uruguay (BCU) reflejó la caída, influida en parte por el "efecto calendario".
-
La actividad económica del primer trimestre no cumplió las expectativas
-
La actividad económica cayó un 0,1% desestacionalizado
La actividad económica sumó su segundo mes a la baja, según datos del Banco Central del Uruguay.
Así surge del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE), que reflejó la segunda baja mensual consecutiva, en esta oportunidad influida por el "efecto calendario" que supuso el hecho de que el último marzo contó con menos días hábiles por los feriados de la Semana de Turismo, que en 2023 tuvo lugar en abril, por lo que ocurriría lo mismo pero a la inversa con los datos de abril.
Si se analiza en términos interanuales, la caída del PIB en marzo fue de 1,1% en comparación con igual mes de 2023, mientras que la variación de la tendencia ciclo respecto a febrero de 2024 sigue siendo positiva, aunque de apenas el 0,1%, según el estudio del BCU.
Vale recordar que el IMAE había reflejado un leve retroceso del 0,1% desestacionalizado en febrero y una suba del 0,8% en enero. Además, marzo fue el primer mes con retroceso en la actividad en comparación con 2023, luego de las subas interanuales de 1% y 0,1% en los meses previos.
Un primer trimestre con caída de la actividad económica
Si bien algunos indicadores muestran una economía en expansión, un informe del Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) reveló en las últimas horas que "el inicio del año fue menos dinámico de lo esperado".
Al desagregar por rubros, las importaciones de bienes intermedios fue uno de los más afectados, con un baja del 11% interanual, seguida por exportaciones e importaciones (excluyendo la energía), que sufrieron una caída del 8%; y las importaciones de bienes de capital, con una disminución del 7%.
Más atrás aparecieron la industria de núcleo, con una merma del 6%, la industria manufacturera, con una baja del 5,5%; las colocaciones por turismo, con una caída del 4%; a recaudación del IVA, con un retroceso del 2%; y las recaudaciones de la DGI, que cayeron un 1%.


Dejá tu comentario