La confianza del consumidor tuvo una leve recuperación en agosto y revirtió una tendencia que venía preocupando, sobre todo luego de haber tocado en junio su nivel más bajo en cuatro años; aunque todavía se mantiene en la zona de moderado pesimismo.
La confianza del consumidor se recupera, pero continúa el pesimismo por la situación económica del país
El indicador que miden Equipos Consultores y la UCU tuvo una mejora bimestral del 1,7%, pero anotó otro retroceso interanual y sigue en torno a los valores más bajos en cuatro años.
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La confianza del consumidor vuelve a caer y predomina el pesimismo sobre el rumbo de la economía
La confianza del consumidor se recupera, pero continúa el pesimismo por la situación económica del país.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) logró recuperarse en agosto, anotando un aumento bimestral de 0,8 puntos (1,7%) respecto del 46,3 de junio —hay que retroceder hasta marzo de 2022 para encontrar un valor menor, cuando el indicador se ubicó en 45,8 puntos—; y alcanzó así los 47,1 puntos. De todos modos, y pese a este leve aumento, el guarismo se mantiene en la zona de "moderado pesimismo" en la que cayó en abril por primera vez desde junio de 2023; y todavía está debajo del nivel de cuatro meses atrás.
Por otra parte, el informe elaborado por Equipos Consultores y UCU Business School también registró una caída de más de 5 puntos en términos interanuales; lo que sigue encendiendo alarmas en otra área de la economía nacional.
Se recupera la percepción de la situación personal de los uruguayos, pero hay "mayor pesimismo" por el país
Respecto del análisis de los tres subíndices que componen el indicador —la situación económica del país, la situación económica personal y la predisposición de compra de bienes durables—, los resultados de la medición bimestral mostraron comportamientos mixtos.
En ese sentido, hubo una mejora del 3,7% en la percepción de la situación personal de los uruguayos en relación con el escenario de dos meses atrás, así como una visión más optimista sobre su estado económico actual, que tuvo un 11,2% más de respuestas positivas que en junio. Esta mejor visión se explica por una mayor inclinación a la compra de autos e inmuebles (8%), aunque, en el caso de los electrodomésticos, el registro de agosto marcó un retroceso (-1,8%). Un aspecto que va en paralelo con la menor predisposición a la compra de bienes durables, cuya medición está 10 puntos por debajo del guarismo de agosto de 2025, una brecha de aproximadamente el 24% interanual.
En la misma línea, la perspectiva personal a un año empeoró un 1,7%, lo que indica que las expectativas individuales a mediano plazo no son buenas entre la población.
En cuanto a la situación a nivel país, el estudio indicó que existe un "mayor pesimismo" y que también arroja resultados mixtos: "Por un lado, la evaluación que hacen los consumidores sobre las perspectivas para el próximo año mejoró, aunque el avance fue modesto (1,3%). Por el otro, la mirada que contempla la situación a tres años recogió un nuevo deterioro de las expectativas (-1,8%)", sostuvo el análisis conjunto. Estos valores continúan profundizando una tendencia a la baja que se observa desde 2024.

