La cuestión de la distribución de fondos para los gobiernos departamentales fue central en el acuerdo alcanzado entre el Congreso de Intendentes y el gobierno nacional respecto del presupuesto destinado a las comunas, pero en esas conversaciones también se puso sobre la mesa un propuesta que provino directamente del presidente, Yamandú Orsi: la creación de un Banco Municipal.
Dicho organismo (que llama aún más la atención en el contexto de debate por la creación de un Ministerio de Justicia, en línea con la incorporación de nuevas dependencias a la estructura burocrática estatal) tendría como objetivo y rol principal la recaudación de los impuestos municipales de todo el país. Un funcionamiento similar al del Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares (Sucive), que centraliza las patentes de rodados para luego volcar los recursos a cada intendencia; ejemplo que el mismo presidente dio ante el Congreso de Intendentes, donde expuso su idea.
De esta manera, el "Banco Municipal" cobraría la contribución inmobiliaria rural y urbana, las tasas municipales, las tarifas de saneamiento y el Registro Único Nacional de Alimentos, Empresas y Vehículos (Runaev). Para luego repartir los ingresos a las intendencias en función de su recaudación, informó El País.
Más burocracia y menos autonomías, las críticas de los analistas
La noticia suscitó reacciones entre analistas económicos, que abrieron un debate al respecto en redes sociales. El primero en comentar la idea de Orsi sobre el Banco Municipal fue Aldo Lema, quien cuestionó la creación del organismo para hacer algo que "ya se hace muy eficientemente a través de los bancos existentes y las redes de cobranza y otros medios de pago".
Asimismo, apuntó que, para crear la entidad, la sociedad (es decir, "Rentas Generales y Municipales") debería aportarle el capital necesario en caso de, efectivamente, ser un banco como su nombre lo indica. "¿No hay mejores destinos (de mayor rentabilidad social) como la primera infancia u otros para dedicar esos recursos?", se preguntó el economista, exintegrante del Consejo Fiscal Asesor (CFA).
"Intuyo que un Banco Municipal tiene más la motivación de ser 'prestamista rápido' de las intendencias. Pero para eso requiere captar depósitos del público o tener otros financiamientos locales o internacionales, solo obtenibles con garantías estatales explícitas o implícitas", agregó.
El también economista José Licandro fue el que intervino en las elucubraciones de Lema para señarle que la idea de Orsi parecería apuntar más a "una agencia dedicada a la recaudación de impuestos municipales" que a la creación de un banco propiamente dicho: "Algo así como una DGI de tributos municipales".
Esta confusión devino entonces en un cuestionamiento sobre la nominación del eventual organismo ya que, en caso de ser una agencia recaudatoria, no correspondería denominarlo "banco".
Más allá del dilema por el nombre, el punto central de crítica entre estos economistas fue el hecho de plantear crear una nueva entidad para que realice una tarea que ya se lleva a cabo de forma eficiente dentro de la estructura actual.
Otro cuestionamiento que se señaló, esta vez más desde el ámbito político departamental, principalmente desde las Juntas de ediles, fue la quita de autonomía para las intendencias que puede significar la creación del Banco Municipal, ante la centralización de recursos y la posible mala redistribución de los mismos. "Se genera una enorme dependencia del gobierno nacional", advirtieron.
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