La evolución de los precios de alimentos, bebidas, cuidado personal y limpieza se ubicó en menos de la mitad que el IPC al comienzo del segundo semestre.
La inflación de productos de consumo masivo alcanzó el 2,1%, lejos del indicador oficial.
La inflación de julio para los productos de consumo masivo se ubicó en un 2,1% interanual, lo que marca una fuerte diferencia con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 4,27% durante el mismo mes; y sigue ampliando la brecha entre un indicador y el otro.
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El último Radar Scanntech, correspondiente al primer mes del segundo semestre, registró un aumento del 2,1% en los precios de los productos de consumo masivo, los cuales incluyen alimentos, bebidas, cuidado personal y limpieza. La medición, realizada en base a una canasta fija de productos de estas cuatro principales categorías, se distanció ampliamente del guarismo observado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que fue del 4,27% en julio; es decir, más del doble de lo relevado por el radar.
Según el análisis, ambos indicadores mantuvieron una evolución alineada hasta diciembre de 2025, pero comenzaron a mostrar un desvío durante 2026; mientras que el mismo fue profundizándose con el paso de los meses. “Estamos viendo en Uruguay un crecimiento acumulado y sostenido en todas las variables que medimos, tanto en unidades, consumo y facturación como en precio promedio. Al mismo tiempo, la Inflación Scanntech nos permite observar que los precios de los productos de consumo masivo están aumentando a un ritmo menor al que refleja el IPC”, explicó gerente de Productos de Scanntech, Gastón Larrañaga, al respecto.
Crece la brecha de precios dentro de la canasta de consumo uruguayo
Uno de los principales factores que contribuye a esta diferenciación, y que corresponde también a la temporalidad señalada por Scanntech en su informe, es el efecto que la guerra en Medio Oriente —que comenzó a fines de febrero— tuvo sobre el mercado internacional del petróleo; y, en consecuencia, en los combustibles a nivel local, así como en otros valores asociados a la producción y la logística.
Esto también puede observarse en las mediciones del INE, en las que el precios de naftas y gasoil ha sido uno de las principales explicaciones detrás del repunte inflacionario —que llevó el IPC del 2,94% de marzo al 4,27% de julio, casi volviendo al rango meta y con expectativas de que, incluso, pueda llegar a superarlo hacia fin de año. Así como en la diferencia entre la inflación transable y la no transable, que sigue siendo alta a nivel interanual, en tanto la primera se ubicó en 2,15% —un valor mucho más próximo al del radar para los productos de consumo masivo—, y la segunda, en 5,8%.
Por otra parte, en julio hubo otros rubros que sufrieron fuertes aumentos, con subas de entre el 6,83% y el 7,47%. Entre estos, según el Banco Central del Uruguay (BCU), la mayor variación corresponde a salud, cuyos precios aumentaron 7,47% interanual, casi 3,2 puntos porcentuales por encima de la inflación general. En segundo lugar aparecen los servicios personales, con una suba del 7,14%, mientras que la educación registró un incremento del 6,93% y comer fuera de casa se encareció un 6,83%.