La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sigue expresando su interés de que Uruguay se adhiera como miembro pleno, y ofreció la posibilidad de firmar un memorando de entendimiento como un primer paso para avanzar en las conversación de un eventual ingreso.
Uruguay y la OCDE vienen acercando posiciones de forma constante, pero sin prisas, en lo que va del año. Y mientras el país ya integra varias comisiones, la posibilidad de que pase a ser un miembro pleno está cada vez más presente en las conversaciones entre las partes a nivel jerárquico. Desde el gobierno, en tanto, ya han señalado en varias ocasiones que no hay un apuro particular por alcanzar ese objetivo, si bien tampoco no lo descartan.
Es por ello que, a la par de la elaboración de un estudio que busca identificar qué aspectos debe ajustar el país respecto de los estándares de la OCDE, Montevideo será sede de una cumbre de alto nivel en setiembre, en la que incluso participará el secretario general del organismo.
¿Un paso más hacia la adhesión plena a la OCDE?
Otro de los acercamientos que realizó el gobierno con la OCDE fue en forma de las visitas personales que realizó el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, a la sede de la institución, en París. Una de ellas fue en diciembre del año pasado, y la última tuvo lugar en junio, cuando fue invitado a participar de un foro de funcionarios ministeriales.
Fue en aquella ocasión en que las autoridades del organismo le plantearon al jerarca la posibilidad de firmar un memorando de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés), un paso más concreto que habilitaría el eventual proceso de adhesión como miembro pleno. Al respecto, Oddone explicó a Búsqueda que el ofrecimiento no fue considerado todavía a nivel del Frente Amplio (FA) y del gobierno, pero que “la venida del secretario general Mathias Cormann pone este tema arriba de la mesa”.
De todos modos, y aunque el análisis de esta posibilidad se incluya en la agenda del oficialismo, aclaró que no necesariamente se dará una respuesta en setiembre, cuando se lleva a cabo la cumbre en la capital uruguaya. “Esto tiene muchas implicancias y también hay cosas que hay que entender un poco mejor; yo creo que por sí o por no (la propuesta) debería ser respondida, por decir algo, antes de finalizar el verano que viene”, consideró el ministro.
Asimismo, fue enfático en que firmar el MOU tampoco supone, automáticamente, que el proceso iniciado culminará con la adhesión plena: “Explorarlo con más ambición tampoco quiere decir que sí, que vamos adentro, sino que estamos dispuestos a discutir cosas que son de contenido más específico”, explicó.