28 de julio 2026 - 21:24

La sequía dejó pérdidas de hasta u$s550 por hectárea en soja

Los cultivos de invierno generaron un margen de 50 dólares por hectárea, insuficiente para compensar el quebranto de la última campaña.

La sequía dejó pérdidas de hasta 550 dólares por hectárea. 

La sequía dejó pérdidas de hasta 550 dólares por hectárea. 

Foto: Reuters

La sequía que afectó la zafra de soja 2025/26 provocó pérdidas de hasta 550 dólares por hectárea en las zonas más castigadas, mientras que en las áreas con mejores precipitaciones el margen apenas alcanzó los 16 dólares por hectárea y los cultivos de invierno aportaron un margen positivo de 50 dólares por hectárea, insuficiente para compensar el fuerte impacto económico que dejó la última campaña agrícola.

"Fue una zafra rara porque en realidad fue por zonas. Pudimos identificar tres escenarios", afirmó el ingeniero agrónomo y director de la consultora Cuatro Hojas, Emiliano Uribe, quien explicó que la seca tuvo un comportamiento muy dispar según la zona del país y señaló que fue posible identificar tres escenarios productivos claramente diferenciados.

De acuerdo con el especialista, en las áreas donde las lluvias fueron suficientes, los rendimientos se ubicaron entre 2.200 y 2.300 kilos por hectárea, mientras que en las zonas más castigadas apenas se cosecharon 600 kilos por hectárea. En tanto, Uribe destacó que esa variabilidad se observó incluso dentro de un mismo establecimiento, con diferencias de productividad en distancias muy cortas.

"El margen por hectárea fue muy variable. Muchas veces estamos hablando de cinco o diez kilómetros de diferencia", sostuvo en diálogo con Punto de Equilibrio, por Oriental Agropecuaria.

Tres realidades productivas

En el escenario más favorable, con rendimientos de 2.200 kilos por hectárea, el margen fue positivo y alcanzó los 16 dólares por hectárea. Sin embargo, el consultor aclaró que ese resultado no contempla los costos fijos de funcionamiento de una empresa agrícola. "El costo fijo promedio de una empresa anda entre los 100 y los 150 dólares según la estructura que tenga. También perdieron plata los que sacaron 2.200 kilos, en magnitud mucho menor", explicó.

En tanto, el escenario que más se aproxima al promedio nacional registró rendimientos de entre 1.200 y 1.500 kilos por hectárea y arrojó una pérdida de 350 dólares por hectárea. En las zonas más afectadas, donde el rendimiento cayó hasta los 600 kilos por hectárea, las pérdidas ascendieron a 550 dólares por hectárea.

Según Uribe, esa situación abarca buena parte de la principal región agrícola del país, ubicada entre Dolores, Mercedes y la Cuchilla del Perdido, y advirtió además que el impacto económico podría ser mayor cuando se contabilicen las chacras que finalmente no fueron cosechadas.

"Hay zonas que no se cosecharon, no lo tenemos cuantificado. Fueron muchísimas las situaciones donde el productor, cuando vio que no cuajaba, le echó el ganado", comentó. A las pérdidas de rendimiento también se sumaron mayores costos de cosecha debido a las condiciones climáticas.

El especialista indicó que la humedad promedio de la soja se ubicó entre el 17% y el 18%, por encima de los niveles habituales, lo que incrementó los costos respecto de lo inicialmente presupuestado. "Además de rendir poco, tuvimos costos un poco más altos que lo presupuestado por estas inclemencias climáticas", afirmó.

El invierno no alcanzó para equilibrar los resultados

Consultado sobre el desempeño de los cultivos de invierno, Uribe indicó que el resultado fue positivo, aunque insuficiente para compensar el fuerte quebranto generado por la soja. Con un esquema integrado por un 25% de trigo, un 25% de cebada, un 25% de colza y un 25% de coberturas, el margen obtenido durante la campaña de invierno fue de 50 dólares por hectárea.

"No fue un invierno bueno. Es una buena noticia que no perdiste el invierno, pero no te va a ayudar demasiado", sostuvo. El consultor ubicó este escenario en el contexto de las pérdidas registradas durante la zafra 2022/23, cuando numerosos productores debieron refinanciar sus deudas mediante créditos SIGA a cuatro años. "Antes de pagar la deuda, ya te pega otro golpe de vuelta", advirtió.

Frente a este panorama, Uribe sostuvo que la diversificación continúa siendo la principal herramienta para amortiguar el impacto de eventos climáticos extremos. En ese sentido, señaló que las empresas agrícolas que además cuentan con corrales de engorde o mantienen vínculos con tambos lograrán cerrar el ejercicio con resultados globales positivos.

Para las empresas dedicadas exclusivamente a la agricultura, en cambio, consideró que la evaluación debe realizarse en un horizonte de diez años, ya que afrontar dos campañas con pérdidas importantes en apenas cuatro zafras implica un esfuerzo financiero adicional para sostener la actividad.

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